Asunción – Py.
En el marco del aniversario número 138 de la fundación del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), el histórico dirigente Julio César “Yoyito” Franco realizó un profundo análisis de la situación interna del partido, destacando la necesidad urgente de un diálogo sincero entre todos los sectores, como base para reconstruir su credibilidad y capacidad competitiva de cara al futuro.
El exsenador y exvicepresidente de la República reconoció que las divisiones internas no son nuevas, pero remarcó que hoy responden más a personalismos y rivalidades de grupos que a diferencias ideológicas sustanciales.
“Las peleas en el liberalismo, si miramos hacia atrás, siempre se dieron porque históricamente nos opusimos al ‘manus militaris’, al poder de los cuarteles. Hoy, las divisiones responden más a egos o intereses de equipos, no a diferencias profundas en la forma de pensar”, expresó.
Para Franco, lo que falta es voluntad política para el diálogo, lo cual –según sostuvo– es fundamental no solo para lograr la unidad, sino también para recuperar la confianza ciudadana que, en su opinión, el partido ha perdido en las últimas décadas.
Fracasos electorales y pérdida de confianza
Al referirse a los reiterados fracasos electorales del PLRA en la era democrática, Franco señaló que el partido no ha podido conquistar el Poder Ejecutivo por sí solo desde el retorno de la democracia, participando únicamente en alianzas, como en el caso de Fernando Lugo en 2008, donde el liberalismo accedió a la vicepresidencia.
También mencionó su propio paso por el Ejecutivo, entre 2000 y 2002, cuando asumió como vicepresidente tras la vacancia dejada por el magnicidio de Luis María Argaña.
“Tenemos que llamarnos al diálogo, con respeto, sin ofensas. La ciudadanía, cuando el liberalismo presenta un candidato propio, muchas veces se resiste. Prefieren votar por alianzas antes que por un liberal puro”, sostuvo.
A su juicio, el PLRA necesita adoptar una posición opositora responsable, y abandonar la postura basada únicamente en la crítica. Insistió en que sin resolver los conflictos internos, el partido seguirá careciendo de fuerza electoral real.
“Hay que dar una imagen de cambio, y dejar de ser simplemente un partido que critica. La crítica sirve, claro, pero en muchos casos se está exagerando, y eso también aleja a los votantes”, sentenció.