Ir al contenido principal

Info News

Violento asalto a bodega en Ciudad del Este: delincuentes se llevan G. 70 millones tras golpear a una de las víctimas

Comparte esta entrada en...

Un violento asalto se registró durante la madrugada del lunes en una vivienda donde funciona una bodega en Ciudad del Este, Departamento de Alto Paraná. Cuatro hombres armados irrumpieron en el lugar, redujeron a los ocupantes y se apoderaron de G. 70 millones en efectivo, además de un teléfono celular.

El hecho ocurrió en el local conocido como David Bebidas, ubicado en el kilómetro 7, lado Acaray, sobre la avenida República del Perú.

Las víctimas fueron identificadas como Elizabeth Sosa Ovelar, de 60 años, y su hijo David Mereles Sosa, de 33 años, quienes además residen en el inmueble donde funciona el comercio.

De acuerdo con el relato brindado por la mujer, los delincuentes actuaron de manera coordinada y dividieron sus funciones para concretar el atraco.

Dos de los hombres habrían ingresado a la propiedad por la parte posterior, luego de trepar la muralla, mientras los otros dos permanecieron en el exterior a bordo de motocicletas.

Delincuentes estaban armados y con los rostros cubiertos

Los cuatro integrantes del grupo portaban armas de fuego.

Uno de ellos llevaba un arma larga, aparentemente del tipo escopeta, mientras que los demás tenían armas cortas.

Además, todos intentaban evitar ser identificados.

Dos de los sospechosos utilizaban cascos negros, otro llevaba un pasamontañas y un cuarto tenía colocado un tapaboca de color blanco.

La forma en la que se presentaron y la utilización de distintos elementos para ocultar sus rostros evidenciaron la intención de dificultar posteriormente su reconocimiento.

Una vez dentro de la propiedad, los desconocidos redujeron a los residentes y comenzaron a exigir la entrega del dinero.

Golpearon a una de las víctimas

Durante el atraco, los delincuentes actuaron con violencia contra David Mereles Sosa.

El hombre fue agredido físicamente mientras los asaltantes mantenían bajo control a las personas que se encontraban en la vivienda.

Al mismo tiempo, uno de los delincuentes condujo a Elizabeth Sosa Ovelar hasta una habitación.

Allí comenzó a exigirle que revelara dónde guardaba el dinero.

La mujer tenía una importante suma en efectivo dentro de un mueble cerrado bajo llave.

Bajo amenazas, finalmente tuvo que entregar el acceso al lugar donde se encontraba el dinero.

Los delincuentes se apoderaron de aproximadamente G. 70 millones en efectivo.

También se llevaron el teléfono celular de la mujer, un iPhone 17 de color celeste.

Huyeron en dos motocicletas

Tras conseguir el dinero y el aparato celular, los delincuentes abandonaron rápidamente la vivienda.

Los cuatro hombres huyeron a bordo de las dos motocicletas que habían utilizado para llegar hasta el lugar.

Según la descripción proporcionada después del hecho, al menos dos integrantes del grupo habrían permanecido aguardando en el exterior mientras los otros ejecutaban directamente el asalto dentro del inmueble.

El procedimiento permitió que la huida se produjera rápidamente después de concretado el robo.

El hecho dejó a las víctimas afectadas no solamente por la pérdida económica, sino también por la violencia utilizada durante el ataque.

Ingreso por la parte posterior de la propiedad

Uno de los aspectos que forman parte de la reconstrucción del asalto es el punto utilizado por los delincuentes para ingresar a la vivienda.

Los desconocidos habrían evitado el acceso principal y utilizaron la parte posterior del inmueble.

Dos de ellos treparon la muralla antes de ingresar a la propiedad y sorprender a las personas que se encontraban en el interior.

Esta maniobra habría permitido a los atacantes aproximarse sin llamar inmediatamente la atención desde la avenida.

Mientras tanto, sus cómplices permanecieron en las motocicletas, preparados para abandonar rápidamente el lugar una vez finalizado el atraco.

Exigieron directamente el dinero guardado en el inmueble

Durante el asalto, los delincuentes se concentraron principalmente en conseguir el dinero que se encontraba dentro de la vivienda.

Uno de ellos llevó a la propietaria hasta una de las habitaciones y le exigió abrir el mueble donde guardaba el efectivo.

La suma sustraída ascendía a unos 70 millones de guaraníes.

Además del dinero, los atacantes se apoderaron del teléfono de la mujer antes de abandonar el sitio.

La presencia de una importante cantidad de efectivo forma parte de los elementos que deberán ser considerados en la investigación para establecer cómo los delincuentes llegaron hasta el lugar y si manejaban información previa sobre el funcionamiento del comercio.

Por el momento, no existen datos confirmados que permitan determinar si los atacantes conocían previamente que esa suma se encontraba guardada en la propiedad.

Un ataque ejecutado en pocos minutos

La dinámica descrita por las víctimas muestra un procedimiento aparentemente organizado.

Mientras una parte del grupo ingresó al inmueble, los demás permanecieron en el exterior con los vehículos preparados.

Los delincuentes utilizaron armas, ocultaron sus rostros, redujeron a las víctimas y se dirigieron hasta el lugar donde se encontraba el dinero.

Una vez conseguido el botín, abandonaron la propiedad y escaparon en motocicletas.

La violencia empleada aumentó la gravedad del hecho, debido a que una de las víctimas fue golpeada durante el atraco y ambas fueron sometidas a amenazas con armas de fuego.

Investigación busca identificar a los responsables

Tras el asalto, el caso pasó a manos de las autoridades encargadas de investigar las circunstancias del hecho e intentar identificar a los cuatro integrantes del grupo.

Uno de los aspectos centrales será reconstruir el recorrido realizado por los motociclistas antes y después del ataque.

La descripción de las motocicletas, la vestimenta, los cascos y los elementos utilizados para cubrir sus rostros podría resultar relevante para las tareas investigativas.

También será importante establecer si existen imágenes de cámaras de seguridad instaladas en la zona o en propiedades cercanas que permitan seguir el desplazamiento de los sospechosos.

El teléfono celular sustraído constituye otro elemento que eventualmente podría ser tenido en cuenta durante las diligencias.

Violencia durante el robo

Más allá del monto sustraído, el caso vuelve a exponer la violencia con la que pueden actuar grupos dedicados a este tipo de hechos.

Los delincuentes no se limitaron a apoderarse del dinero, sino que utilizaron armas de fuego, amenazas y agresiones físicas para someter a las víctimas.

David Mereles Sosa fue golpeado mientras que su madre fue obligada a acompañar a uno de los asaltantes hasta la habitación donde estaba guardado el dinero.

La presencia de un arma larga y varias armas cortas generó una situación de extrema vulnerabilidad para las víctimas, que se encontraban dentro de su propia vivienda durante la madrugada.

La prioridad de los ocupantes terminó siendo evitar una consecuencia todavía más grave mientras los delincuentes exigían la entrega del efectivo.

Buscan esclarecer cómo se planificó el atraco

Otro punto que deberá ser determinado es si el grupo actuó luego de realizar algún tipo de seguimiento previo.

La investigación deberá establecer si la elección de la vivienda fue circunstancial o si los responsables manejaban información sobre la existencia del dinero.

El hecho de que los asaltantes exigieran el efectivo guardado en un mueble bajo llave podría ser analizado para determinar cuánto conocimiento tenían sobre el lugar.

Sin embargo, cualquier hipótesis deberá ser confirmada mediante las evidencias obtenidas durante las diligencias.

Hasta el momento, los datos conocidos indican que cuatro hombres armados participaron directamente del hecho y consiguieron escapar después de llevarse el dinero y el teléfono celular.

El violento asalto ocurrido en el kilómetro 7 de Ciudad del Este dejó así como saldo G. 70 millones robados, un teléfono celular sustraído y una víctima agredida físicamente, mientras continúa la búsqueda de los responsables.

Comparte esta entrada en...
Dejanos un comentario...