Por Firmino Benitez Barroso.
El Club Sportivo 2 de Mayo, emblema de la zona norte del país y referente del fútbol del interior, volvió a confirmar su protagonismo en la escena nacional. Pese a caer en la gran final de la Copa Paraguay ante General Caballero de Juan León Mallorquín, el “Gallo Norteño” atraviesa uno de los mejores momentos deportivos de los últimos años, consolidándose como uno de los equipos más competitivos del Torneo Clausura de la APF.
Una campaña histórica que trasciende resultados
La derrota en un estadio colmado no opacó la notable campaña que el conjunto pedrojuanino ha construido durante la segunda mitad del año 2025. El 2 de Mayo sostuvo un rendimiento excepcional, superando ampliamente el promedio de otros clubes, incluidos varios con estructuras superiores, mayor presupuesto, amplia cartera de patrocinadores y todo el respaldo habitual de los equipos capitalinos.

La clasificación a la final del certamen ya había sido un hito en sí misma. La presentación del equipo, su entrega y la respuesta de su hinchada —una de las más fieles y numerosas del país— reflejaron una vez más el arraigo social y deportivo que el club posee dentro y fuera de su ciudad.
El efecto Felipe Giménez: solidez, orden y un fútbol en ascenso

Uno de los factores clave del repunte norteño ha sido el regreso del joven entrenador Felipe Giménez, cuya conducción técnica transformó el rendimiento del plantel. Con planteamientos tácticos sólidos y una lectura precisa de cada partido, Giménez logró que el equipo encontrara equilibrio, confianza y una notable capacidad de remontada.
El 2 de Mayo se ha mostrado como un conjunto fuerte, disciplinado y capaz de disputar de igual a igual frente a rivales de mayor infraestructura. Su avance en la tabla del Clausura es el reflejo de ese proceso, que se cimenta en trabajo, identidad y un compromiso total dentro del campo de juego.

Un plantel que juega por pasión y pertenencia
Otra de las virtudes que destaca en esta campaña es el grupo de jugadores que integra el club. Muchos de ellos, formados en el interior, representan el espíritu del fútbol norteño: entrega, sacrificio y una pasión que supera cualquier diferencia económica con respecto a otros planteles de la élite.
El equipo se ha caracterizado por colocar “garra, alma, corazón y vida” en cada encuentro, sosteniendo una filosofía que conecta profundamente con su hinchada.
Un club con una de las aficiones más fieles del país
El Sportivo 2 de Mayo cuenta con uno de los mayores arrastres de público en el fútbol paraguayo. La presencia masiva de sus aficionados se extiende incluso en los partidos disputados como visitante, donde el aliento norteño siempre se hace sentir. Esta fuerza social ha sido, históricamente, uno de los pilares emocionales y competitivos del club.

Orgullo del norte y estandarte del fútbol del interior
Más allá del resultado final en la Copa Paraguay, el 2 de Mayo se mantiene como un símbolo del fútbol interiorano y un motivo de orgullo para Pedro Juan Caballero y toda la región norte del país. Su campaña, su identidad y el fervor que despierta lo consolidan como un legítimo representante del deporte genuino, ese que nace del esfuerzo y la pasión de las comunidades que lo sostienen.
El “Gallo Norteño” continúa su marcha ascendente y, con el respaldo de su gente, promete seguir escribiendo capítulos memorables en la historia del balompié paraguayo.