La Cámara Alta votó por unanimidad la pérdida de investidura de la senadora cartista, ex Cruzada Nacional, involucrada en grabaciones que la vinculan con presuntas gestiones irregulares sobre una donación de USD 8 millones de Taiwán.
En una sesión cargada de tensión política y declaraciones incendiarias, el Senado resolvió este martes la pérdida de investidura de Norma Aquino, más conocida como Yamy Nal, luego de la divulgación de audios que la comprometen en un supuesto esquema de coimas en torno a una donación de USD 8 millones del gobierno de Taiwán.
La medida fue adoptada por unanimidad entre los 40 senadores presentes en la sala al momento de la votación. La ex legisladora, quien ingresó al Congreso en 2023 por Cruzada Nacional y luego pasó a las filas del cartismo, no negó la autenticidad de las grabaciones, pero cuestionó su legalidad, argumentando que fueron obtenidas de forma ilícita. Su única reacción formal fue presentar una denuncia ante la Policía.
Durante la sesión, Aquino tuvo tiempo para realizar una defensa más política que jurídica, lanzando duros calificativos y acusaciones a varios de sus excolegas, tanto de la oposición como de su propio sector. Entre sus blancos estuvieron Yolanda Paredes, a quien relacionó con la prensa a la que responsabilizó por un supuesto derrame cerebral, y Celeste Amarilla, a quien llamó directamente «coimera».
La legisladora también lanzó un dardo a Silvio “Beto” Ovelar, afirmando: “No soy trato apu’a”, en referencia al mote con el que se lo conoce en el ámbito político. A Juan Carlos «Nano» Galaverna, aludido en los audios, le aclaró que no tiene problemas psiquiátricos. Al cartista Rafael Filizzola lo llamó “filicóptero” y lo acusó de zafar de la justicia gracias a las chicanas legales.
Antes de abandonar su banca, Aquino insistió en que su única falta fue defender al gobierno del presidente Santiago Peña, quien —según ella— le respondió con una “estocada por la espalda”.
Su abogado, Valentín Domínguez, se limitó a presentar un descargo y aseguró que no se trató de una defensa jurídica formal. “Ni el mejor jurista podría ejercer una buena defensa. El resultado ya estaba cantado”, sentenció.
Rupturas y recriminaciones
La reacción dentro del Senado no se hizo esperar. El líder de la bancada de Honor Colorado, Natalicio Chase, visiblemente molesto, afirmó: “Sigue amenazando”, expresando el hartazgo que generó Aquino dentro del bloque oficialista. A pesar de admitir que políticamente se pierde un espacio, sostuvo que la imagen del Congreso no puede seguir siendo cuestionada.
Desde la oposición, Yolanda Paredes celebró la expulsión y afirmó que la banca debe volver a Cruzada Nacional, el movimiento por el que Aquino fue electa. “Está cosechando lo que sembró. Su traición fue pagada con traición. El único momento en que fue sincera fue cuando dijo que no gastó ni un guaraní en la campaña. Nosotros pagamos por ella”, disparó.
Nano Galaverna, quien figura entre los mencionados en los audios, remarcó que Aquino reconoció la autenticidad de las grabaciones, lo que refuerza la gravedad del caso. Aseguró no sentirse afectado por las acusaciones, pues —dijo— está acostumbrado a ellas.
Votación y ausencias
Aquino no votó por su propia expulsión, y tampoco lo hicieron Erico Galeano, Antonio Barrios, Luis Pettengill y Javier “Chaqueñito” Vera, quienes se encontraban ausentes al momento de la definición.
La sesión marcó el fin de un capítulo breve pero escandaloso en el Senado. La ahora exsenadora se despide con un fuerte desgaste político y sin apoyo ni siquiera de su nuevo sector, el cartismo, que le dio la espalda en el momento clave.