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Relación nacida en redes terminó en una masacre familiar en Capiatá

Capiatá, Departamento Central – Py.

Lo que comenzó como una historia de amor en redes sociales terminó en una tragedia familiar de proporciones desgarradoras. Tres mujeres de una misma familia —una madre, su hija y su nieta— fueron brutalmente asesinadas en su vivienda del barrio 12 de Junio, en Capiatá.

El principal sospechoso: un exconvicto a quien una de las víctimas conoció por Facebook y llevó a vivir a su casa.

La víctima principal, Ana Liz Rocío Villalba, de 36 años, conoció a Blas Ramón Serafini Báez, de 23 años, a través de la red social mientras él se encontraba privado de libertad por asalto a mano armada. Según el relato de allegados, Ana Liz comenzó a visitarlo en la cárcel y, tras su liberación, decidió integrarlo a su entorno familiar.

El desenlace fue trágico: Ana Liz, su hija de 12 años con discapacidad, Yulice Guadalupe Zaracho Villalba, y su madre, Magdalena Villalba Acosta, de 80 años, fueron halladas sin vida el domingo por la tarde dentro de la vivienda. Las tres presentaban múltiples heridas causadas por cuchillos y otros objetos punzocortantes.

La fiscal del caso, Alicia Fernández, señaló que aún no puede establecer una carátula definitiva del hecho hasta contar con los resultados de la autopsia. No obstante, mencionó que los cuerpos presentan signos de violencia extrema y no se descartan indicios de abuso sexual.

Una masacre que pudo ser aún peor

Según testimonios de familiares, la tragedia pudo haber tenido más víctimas. Dos niñas mellizas de cinco años, nietas de la abuela asesinada, solían pasar los fines de semana en la casa, pero afortunadamente esa noche estaban con su padre.

María Cardozo, abuela paterna de la pequeña Yulice, expresó con angustia que había advertido sobre el riesgo de convivir con un exrecluso. “Siempre le decía a mi hijo: ¿cómo vas a permitir que un desconocido viva con tus hijas en una casa donde solo hay mujeres? Ese tipo fue preso por algo…”, lamentó.

Un historial violento

Vecinos de la zona afirmaron que Blas Ramón Serafini Báez era conocido por su comportamiento agresivo, su adicción a las drogas y constantes conflictos en el barrio. Relataron que la pareja tenía discusiones frecuentes y que intentaron varias veces advertir a Ana Liz sobre el peligro que representaba su relación con el joven.

“Mucho le hablamos para que no se meta con un exconvicto, pero no escuchó”, dijo una vecina. “Era violento, se drogaba, armaba problemas. Siempre tuvimos miedo por las criaturas que vivían ahí”.

Serafini Báez no era ajeno a la Policía. En mayo de 2020, fue detenido junto a su hermano mellizo, Blas Antonio, por asaltar violentamente a un taxista en Mariano Roque Alonso.

Actualmente se encuentra detenido como principal sospechoso del triple homicidio, mientras avanza la investigación fiscal y forense para esclarecer completamente los hechos y determinar las circunstancias del crimen.