El presidente Santiago Peña encabezó en Nueva York una nueva ofensiva para posicionar a Paraguay ante empresarios, fondos de inversión y grandes instituciones financieras internacionales. Energía renovable, agronegocios, forestación, manufactura, infraestructura y tecnología forman parte de la propuesta con la que el país pretende transformar su estabilidad macroeconómica en nuevas inversiones, empleos y una economía cada vez más diversificada.
Paraguay volvió a presentarse ante algunos de los principales actores del mercado financiero internacional con un mensaje definido: el país quiere dejar de ser visto únicamente como un productor de materias primas y convertirse también en un destino atractivo para inversiones industriales, tecnológicas, logísticas y financieras de largo plazo.
El escenario elegido fue Nueva York, uno de los centros financieros más importantes del mundo.
Durante el Paraguay Investment Forum 2026, el presidente de la República, Santiago Peña, encabezó una delegación pública y empresarial que expuso ante inversores internacionales las condiciones que, según el Gobierno, hacen de Paraguay una economía cada vez más competitiva para recibir capital.
El encuentro reunió a unos 50 referentes empresariales paraguayos y más de 150 inversionistas internacionales, con participación de instituciones financieras de gran peso mundial. La primera jornada, denominada Discover Paraguay, se realizó junto con Bank of America, mientras que la segunda, Invest in Paraguay, fue organizada en cooperación con J.P. Morgan.
Nueva York como vidriera para Paraguay
La elección de Nueva York no es casual.
En esa ciudad funcionan algunas de las instituciones financieras, administradoras de activos, bancos de inversión y fondos más importantes del planeta.
También concentra empresas multinacionales, consultoras, aseguradoras y numerosos actores capaces de financiar proyectos por cientos o incluso miles de millones de dólares.
Para una economía del tamaño de Paraguay, conseguir acceso directo a esos círculos constituye una oportunidad para presentar proyectos sin depender únicamente de mecanismos tradicionales de promoción.
El objetivo no es solamente hablar sobre indicadores macroeconómicos.
La estrategia consiste en conectar directamente a empresarios paraguayos con fondos, bancos y compañías que puedan convertirse en socios, financiadores o futuros inversionistas.
El Ministerio de Industria y Comercio señaló precisamente que el foro buscó pasar de una primera etapa de presentación general del país hacia otra donde proyectos paraguayos concretos fueran puestos frente a posibles fuentes internacionales de capital.
De “Discover Paraguay” a “Invest in Paraguay”
El foro fue diseñado en dos etapas.
La primera jornada llevó el nombre de Discover Paraguay.
Allí se presentó principalmente el panorama económico general: estabilidad, energía, costos, sectores productivos y evolución de las condiciones de inversión.
La segunda jornada, denominada Invest in Paraguay, avanzó hacia una discusión más concreta sobre proyectos y oportunidades.
En esta etapa participaron el Gobierno, representantes del sector privado y actores vinculados al mercado financiero estadounidense.
La agenda incorporó proyectos relacionados con infraestructura, logística, manufactura, agroindustria, industria forestal y energía, entre otros sectores.
La diferencia es importante.
Un país puede desarrollar durante años campañas destinadas a mejorar su imagen.
Pero el verdadero desafío comienza cuando esa imagen debe transformarse en decisiones empresariales.
Que una compañía conozca Paraguay no significa necesariamente que vaya a invertir.
Para dar ese segundo paso necesita identificar proyectos, evaluar rentabilidad, estudiar riesgos y encontrar socios.
Precisamente allí apuntan encuentros como el realizado en Nueva York.
Peña: Paraguay está pensando a largo plazo
Durante su presentación, Santiago Peña recordó que había llegado por primera vez a Nueva York unos 14 años atrás, cuando se desempeñaba como funcionario del Banco Central del Paraguay.
Según señaló, en aquel momento el país tenía una presencia considerablemente menor dentro de los mercados internacionales.
El presidente utilizó esa comparación para destacar el recorrido económico de Paraguay durante los últimos años.
Estabilidad monetaria, disciplina macroeconómica, fortalecimiento de determinadas instituciones y una mayor apertura hacia los mercados internacionales forman parte de la carta de presentación oficial.
“Paraguay está aquí para el largo plazo”, fue uno de los conceptos utilizados por Peña durante el foro.
El mensaje apunta precisamente a transmitir previsibilidad.
Los grandes proyectos industriales o de infraestructura no se deciden pensando únicamente en los próximos dos o tres años.
Una fábrica, una planta forestal, una instalación logística o un centro de datos puede operar durante décadas.
Por eso, para atraer este tipo de inversiones, un país debe convencer a los empresarios de que las reglas fundamentales se mantendrán relativamente estables.
Energía: una de las principales cartas paraguayas
Entre todas las ventajas presentadas, la disponibilidad de energía renovable ocupa un lugar central.
Paraguay cuenta con una enorme producción hidroeléctrica gracias principalmente a Itaipú y Yacyretá.
Durante décadas, buena parte de ese potencial fue analizado principalmente en términos de generación y exportación eléctrica.
Ahora la estrategia busca modificar ese enfoque.
La intención es utilizar una parte creciente de la energía disponible para atraer industrias que consuman electricidad dentro del territorio paraguayo y generen mayor valor agregado.
El razonamiento es sencillo.
En lugar de limitarse a vender energía, Paraguay puede intentar convertir esa electricidad en productos industriales, servicios digitales y nuevas exportaciones.
Bank of America destaca el potencial hidroeléctrico
Durante el encuentro, Alexander Bettamio, presidente de Global Corporate and Investment Banking de Bank of America, destacó precisamente el valor de los recursos hidroeléctricos paraguayos.
Señaló su potencial para impulsar sectores como industria, manufactura e infraestructura digital.
También mencionó entre los atributos del país la estabilidad económica, los costos competitivos, el régimen tributario y la credibilidad que Paraguay fue construyendo frente a la comunidad financiera internacional.
Que estas consideraciones provengan de un ejecutivo de una institución financiera de alcance global resulta relevante dentro de la estrategia de promoción.
Los inversores no solamente evalúan aquello que afirma un Gobierno sobre su propia economía.
También prestan atención a la manera en que bancos, calificadoras y otros participantes del mercado perciben a un país.
Inteligencia artificial y centros de datos aparecen en el horizonte
La abundancia energética también conecta directamente con una de las industrias de mayor crecimiento mundial: la infraestructura digital.
La inteligencia artificial requiere enormes cantidades de capacidad de procesamiento.
Los centros de datos que alojan servidores especializados consumen grandes volúmenes de electricidad.
Por esta razón, disponer de energía suficiente, estable y competitiva se está convirtiendo en un activo estratégico.
Paraguay pretende aprovechar precisamente esa característica.
Durante las últimas semanas, el Gobierno también profundizó conversaciones con Taiwán sobre infraestructura de inteligencia artificial y centros de cómputo.
La ambición es que el país pueda utilizar su energía hidroeléctrica no solamente para actividades tradicionales, sino también para servicios tecnológicos de alto valor.
Agronegocios siguen siendo fundamentales
La diversificación económica no significa abandonar los sectores en los que Paraguay ya tiene ventajas.
Los agronegocios continúan siendo uno de los pilares de la economía.
Soja, carne, maíz y otras cadenas productivas mantienen una participación fundamental en las exportaciones.
El nuevo objetivo es avanzar hacia etapas adicionales.
Transformar materias primas.
Industrializar alimentos.
Desarrollar biocombustibles.
Agregar tecnología a la producción agropecuaria.
Crear nuevas industrias relacionadas con la bioeconomía.
De esa manera, Paraguay puede incrementar el valor generado por cada tonelada producida.
La industria forestal emerge como otro gran sector
La forestación también aparece reiteradamente dentro de la estrategia de inversiones.
Paraguay posee condiciones climáticas y disponibilidad de tierras capaces de sostener plantaciones forestales de rápido crecimiento.
La expansión del eucalipto abrió oportunidades en madera, celulosa, biomasa, construcción y otros productos industriales.
El desafío consiste nuevamente en evitar limitarse a exportar un recurso primario.
La creación de industrias vinculadas a madera procesada, muebles, materiales de construcción o pulpa puede multiplicar el impacto económico.
Por esta razón, el sector forestal fue incluido entre las oportunidades presentadas directamente ante inversionistas internacionales en Nueva York.
Manufactura avanzada y maquila
Paraguay también pretende aprovechar su estructura de costos y sus regímenes de incentivo para atraer manufactura.
Durante años, el régimen de maquila permitió instalar operaciones destinadas principalmente a abastecer mercados vecinos.
Brasil constituye el destino central para numerosas industrias.
Sin embargo, la apuesta oficial es evolucionar hacia actividades más sofisticadas.
Autopartes.
Electrónica.
Equipamientos.
Industria química.
Tecnología.
Procesos productivos con mayor nivel de automatización.
La energía, la ubicación regional y los costos pueden favorecer esa transición, aunque será necesario complementar esas ventajas con infraestructura, capacitación laboral y mayor capacidad logística.
Infraestructura y logística
Paraguay tiene además una particularidad geográfica: es un país sin salida directa al mar.
Históricamente, esa condición representó una desventaja.
Sin embargo, la expansión de la infraestructura regional puede transformar parte de esa limitación.
La Ruta Bioceánica, nuevas conexiones terrestres y la hidrovía pueden fortalecer el papel de Paraguay como punto de conexión entre diferentes mercados sudamericanos.
El desarrollo logístico es importante no solamente para exportadores paraguayos.
También puede resultar atractivo para industrias extranjeras que busquen una plataforma desde la cual producir y posteriormente acceder a Brasil, Argentina y otros mercados.
El grado de inversión cambió la conversación
Otro elemento que Paraguay presenta frente a los grandes fondos internacionales es su condición de grado de inversión.
Esta clasificación tiene una importancia particular para el mercado financiero.
Numerosos inversores institucionales tienen restricciones internas sobre el nivel de riesgo de los países donde pueden colocar capital.
Al alcanzar una categoría de inversión, un país puede ingresar al radar de actores que anteriormente tenían mayores dificultades para operar en ese mercado.
No significa que automáticamente llegarán grandes cantidades de dinero.
Pero reduce determinadas barreras.
También puede contribuir a mejorar condiciones de financiamiento para el Estado y las empresas.
El MIC considera que este reconocimiento fortalece la posición de Paraguay frente a los mercados internacionales y amplía las posibilidades para financiar proyectos productivos.
La inversión paraguaya también importa
Peña introdujo además un argumento dirigido al propio empresariado nacional.
El presidente sostuvo que uno de los mejores indicadores de confianza es observar a los propios paraguayos invirtiendo dentro de su país.
La afirmación tiene una lógica clara.
Para un inversionista extranjero puede resultar difícil confiar plenamente en una economía si quienes poseen capital local prefieren colocarlo en otros lugares.
En cambio, si empresarios paraguayos construyen plantas, amplían industrias y desarrollan nuevos proyectos, la señal es diferente.
El capital nacional puede convertirse en una demostración de confianza.
USD 448 millones en proyectos entre enero y julio
Los datos presentados en el editorial muestran que entre enero y julio de 2026 los proyectos de inversión aprobados alcanzaron aproximadamente USD 448 millones, un incremento del 32 % frente al mismo periodo del año anterior.
De ese monto, unos USD 334 millones correspondieron a capital nacional, con un aumento interanual de aproximadamente 35 %.
El capital extranjero alcanzó unos USD 114 millones, aproximadamente 26 % más que en el periodo comparable anterior.
Los números muestran un punto interesante.
Aunque buena parte de la promoción económica internacional se concentra en atraer dinero extranjero, el capital paraguayo continúa teniendo un papel predominante dentro de numerosos proyectos.
La estrategia ideal consiste en combinar ambos.
Empresarios nacionales con conocimiento del mercado.
Capital internacional con mayor capacidad financiera.
Tecnología extranjera.
Y asociaciones capaces de desarrollar proyectos de mayor escala.
No alcanza con promocionar el país
Los foros de inversión tienen importancia.
Pero constituyen solamente el comienzo.
Una presentación atractiva ante empresarios puede generar reuniones posteriores.
Esas reuniones pueden transformarse en estudios.
Los estudios pueden convertirse en negociaciones.
Y solamente después aparece una inversión efectiva.
Por eso existe una diferencia entre interés anunciado y capital efectivamente desembolsado.
El verdadero éxito del Paraguay Investment Forum podrá evaluarse con el tiempo, observando cuántos de los contactos realizados en Nueva York terminan convirtiéndose en fábricas, infraestructura, empleo y exportaciones.
Seguridad jurídica, un elemento imprescindible
Un inversor que evalúa un proyecto de cientos de millones de dólares analiza mucho más que el precio de la electricidad.
También necesita saber si podrá hacer cumplir contratos.
Si las reglas tributarias serán previsibles.
Si existen mecanismos para resolver conflictos.
Si podrá acceder a divisas.
Si la burocracia permitirá ejecutar el proyecto.
Y si los cambios políticos modificarán radicalmente las condiciones bajo las cuales tomó su decisión.
Por eso, el fortalecimiento institucional constituye un complemento indispensable de cualquier campaña de atracción de inversiones.
Infraestructura eléctrica también deberá crecer
Paradójicamente, disponer de enormes cantidades de energía no significa que cualquier industria pueda instalarse inmediatamente en cualquier punto del país.
La energía debe ser transportada.
Esto exige líneas de transmisión.
Subestaciones.
Redes de distribución.
Capacidad técnica.
Y planificación.
Los proyectos industriales intensivos en electricidad necesitan conexiones de gran potencia y alta confiabilidad.
Si Paraguay pretende atraer centros de datos, grandes fábricas y manufactura avanzada, deberá acompañar esas inversiones con una expansión constante de su infraestructura eléctrica.
Formación profesional
Otro desafío es el capital humano.
Las industrias modernas necesitan trabajadores especializados.
Ingenieros.
Programadores.
Técnicos.
Especialistas en automatización.
Electricistas industriales.
Profesionales en logística.
Analistas financieros.
Expertos en ciberseguridad.
Por eso, una política de inversiones debe ir acompañada de educación técnica y universitaria.
De lo contrario, Paraguay podría atraer proyectos pero terminar dependiendo de profesionales extranjeros para ocupar numerosos puestos especializados.
El objetivo es cambiar la estructura de la economía
En el fondo, el discurso paraguayo en Nueva York no trata solamente de atraer dinero.
Expresa una intención de modificar gradualmente la estructura productiva.
Paraguay seguirá siendo un gran productor de alimentos.
Seguirá utilizando su ventaja agrícola y ganadera.
Pero busca sumar nuevas capas.
Industria.
Servicios.
Finanzas.
Tecnología.
Infraestructura digital.
Bioeconomía.
Manufactura avanzada.
La disponibilidad de energía renovable aparece como el denominador común capaz de impulsar muchas de estas actividades.
De exportador de recursos a productor de valor agregado
El verdadero salto económico ocurriría si Paraguay logra utilizar sus recursos dentro del país.
Electricidad convertida en producción industrial.
Madera transformada en productos terminados.
Granos convertidos en alimentos procesados.
Datos convertidos en servicios digitales.
Talento convertido en tecnología exportable.
Ese es el cambio que podría elevar considerablemente el valor generado dentro de la economía paraguaya.
Nueva York representa una puerta, no el destino final
El Paraguay Investment Forum permitió colocar al país frente a ejecutivos y fondos que manejan grandes volúmenes de capital.
La participación de Bank of America y J.P. Morgan otorga al encuentro una visibilidad difícil de conseguir mediante una misión empresarial convencional.
Pero Nueva York es solamente la puerta.
Después comienza el trabajo más complejo.
Dar seguimiento a los contactos.
Responder preguntas.
Preparar información técnica.
Resolver obstáculos regulatorios.
Conseguir terrenos.
Definir energía.
Estructurar financiamiento.
Cerrar contratos.
Y finalmente ejecutar proyectos.
Paraguay intenta entrar en otra liga
Hace poco más de una década, Paraguay tenía una presencia mucho menor en las conversaciones de los grandes mercados financieros internacionales.
Hoy pretende presentarse como una economía estable, energéticamente privilegiada y capaz de recibir proyectos de escala considerable.
Todavía existe una distancia importante entre ese objetivo y su materialización completa.
Pero la estrategia ya está definida.
El país quiere utilizar la estabilidad construida durante décadas como una plataforma para una nueva etapa.
No solamente crecer mediante agricultura.
Sino industrializar.
No solamente generar electricidad.
Sino utilizarla para atraer empresas.
No solamente exportar materias primas.
Sino producir bienes y servicios con mayor valor.
El desafío después del discurso
Santiago Peña asumió en Nueva York uno de los roles fundamentales de cualquier jefe de Estado que pretende atraer inversión: presentar su país ante quienes tienen capacidad de financiarlo.
Pero ninguna campaña internacional puede sustituir las condiciones internas necesarias para sostener ese mensaje.
Si Paraguay quiere consolidarse como destino de inversión tendrá que continuar demostrando estabilidad macroeconómica, pero también mejorar infraestructura, institucionalidad, educación, eficiencia estatal y seguridad jurídica.
La promoción abre puertas.
Las condiciones internas determinan si el capital finalmente entra.
El Paraguay que fue presentado en Nueva York es el de un país con energía renovable abundante, costos competitivos, estabilidad económica y una economía que pretende diversificarse hacia industrias, tecnología y servicios.
El reto de los próximos años será demostrar que esas ventajas pueden transformarse en proyectos concretos y que los encuentros con los grandes actores de Wall Street no terminan solamente en presentaciones y reuniones, sino en inversión productiva, empleos, nuevas exportaciones y una economía paraguaya de mayor valor agregado.