Las temperaturas extremas previstas entre este sábado y el lunes podrían alcanzar los 43 °C en sectores del Chaco y acercarse a los 40 °C en amplias zonas de la Región Oriental. El Ministerio de Agricultura y Ganadería pidió a productores adoptar medidas preventivas para reducir pérdidas y proteger al ganado, los cultivos y a los trabajadores rurales.
El sector agropecuario paraguayo enfrenta un nuevo desafío climático ante la llegada de una ola de calor que se extenderá durante el fin de semana y hasta el lunes 28 de septiembre, con temperaturas excepcionalmente elevadas en gran parte del territorio nacional.
De acuerdo con el boletín meteorológico especial difundido por las autoridades, los valores más extremos se concentrarían principalmente en la Región Occidental, donde los termómetros podrían ubicarse entre los 42 °C y 43 °C, mientras que en diferentes departamentos de la Región Oriental las máximas rondarían los 40 °C.
A las altas temperaturas se sumará un importante contenido de humedad en el ambiente, lo que provocará una sensación térmica todavía mayor y aumentará el riesgo de estrés por calor tanto para las personas como para los animales.
Ante el escenario previsto, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) alertó a productores agrícolas, ganaderos y organizaciones vinculadas con el sector rural para que refuercen las medidas de prevención durante las jornadas de mayor intensidad térmica.
El calor irá aumentando durante el fin de semana
Para este sábado se espera que el aumento de las temperaturas se haga sentir especialmente en el Chaco y en el norte de la Región Oriental.
En estas zonas se prevén máximas comprendidas entre los 39 °C y 41 °C, mientras que otras áreas del país también registrarán condiciones de intenso calor.
El domingo el fenómeno podría fortalecerse aún más, principalmente en el territorio chaqueño, donde las temperaturas tendrían capacidad de alcanzar o incluso superar los 41 °C y 42 °C.
Las condiciones extremas continuarán el lunes, jornada en la que se esperan los valores más elevados del episodio, con registros de hasta 43 °C en algunos sectores del Chaco.
Al mismo tiempo, departamentos ubicados en el centro y sur de la Región Oriental podrían experimentar temperaturas cercanas a los 40 °C.
El prolongado periodo de calor genera especial preocupación debido a los efectos que puede producir en los sistemas productivos, principalmente cuando coincide con una elevada radiación solar y disponibilidad limitada de agua.
Ganadería, uno de los sectores más expuestos
Uno de los principales focos de atención está puesto en la producción ganadera.
Los animales sometidos a temperaturas extremas pueden sufrir estrés térmico, una condición que puede reducir el consumo de alimentos, afectar la ganancia de peso, disminuir la producción de leche y alterar el comportamiento normal del ganado.
En casos más severos, la exposición prolongada al calor sin suficiente agua ni sombra puede comprometer seriamente la salud de los animales.
Por este motivo, las autoridades recomendaron garantizar una disponibilidad permanente de agua limpia y fresca en los establecimientos productivos.
Los bebederos deben contar con suficiente capacidad para responder a un eventual incremento del consumo, ya que durante jornadas de temperaturas extremas los animales necesitan hidratarse con mayor frecuencia.
Asimismo, se aconseja revisar bombas, tanques, reservorios, cañerías y otros componentes del sistema de provisión de agua antes de que se registren los momentos de mayor calor.
Sombra y manejo adecuado del ganado
El resguardo del ganado durante las horas críticas constituye otra medida fundamental.
Los animales deberían disponer de sectores con sombra natural o instalaciones que reduzcan la exposición directa al sol, especialmente durante el mediodía y las primeras horas de la tarde.
También se recomienda evitar traslados, vacunaciones, embarques, trabajos de corral o cualquier procedimiento que implique esfuerzo físico durante los horarios de mayor temperatura.
Siempre que resulte posible, este tipo de tareas debería realizarse durante las primeras horas de la mañana o al final de la tarde.
Las mismas precauciones deben extenderse a animales menores, como cerdos, aves, ovinos y caprinos, cuyo manejo requiere condiciones adecuadas de ventilación, agua y protección frente a la radiación directa.
El impacto también puede sentirse en los cultivos
El intenso calor también representa un riesgo para la agricultura.
Las altas temperaturas aceleran la pérdida de humedad del suelo y aumentan la demanda de agua de las plantas, lo que puede generar problemas especialmente en cultivos que atraviesan fases sensibles de desarrollo.
Una combinación de calor extremo, baja humedad del suelo y radiación intensa puede provocar marchitamiento, reducción del crecimiento y afectación de flores y frutos.
Las consecuencias dependen del cultivo, del estado de desarrollo de las plantas y de las condiciones específicas de cada parcela.
Los productores que cuentan con sistemas de riego deberán prestar especial atención a la disponibilidad de agua y a los horarios de aplicación, evitando pérdidas innecesarias por evaporación.
En determinadas actividades agrícolas, también puede resultar necesario reorganizar las labores para reducir el tiempo de exposición de trabajadores y maquinaria a condiciones extremas.
Riesgo para trabajadores rurales
Las altas temperaturas no afectan únicamente a animales y cultivos.
Los trabajadores del sector rural constituyen otro grupo especialmente expuesto debido a que gran parte de sus actividades se desarrollan al aire libre.
La exposición prolongada puede provocar agotamiento, deshidratación, mareos, calambres y, en situaciones más graves, golpes de calor.
Por ello se recomienda intensificar la hidratación, realizar pausas frecuentes, utilizar ropa adecuada, protegerse de la radiación solar y reducir las labores más exigentes durante las horas de mayor temperatura.
La organización de las jornadas laborales puede resultar clave para prevenir situaciones de emergencia.
Mayor demanda de agua
Otro de los aspectos que preocupa al sector productivo es el aumento del consumo de agua.
Con temperaturas superiores a los 40 °C, la demanda para consumo animal y para determinados sistemas agrícolas aumenta considerablemente.
Esta situación puede transformarse en un problema en establecimientos donde los reservorios se encuentren en niveles reducidos o dependan de sistemas de bombeo con capacidad limitada.
El MAG instó a productores y comités a anticiparse al fenómeno y verificar la disponibilidad del recurso antes de la llegada de las horas más críticas.
Una interrupción inesperada en el suministro durante una ola de calor puede tener consecuencias importantes, principalmente en explotaciones con una elevada concentración de animales.
Peligro de incendios
Las condiciones de calor intenso también incrementan la preocupación por la aparición y propagación de incendios en zonas rurales.
La vegetación seca, las altas temperaturas y eventuales ráfagas de viento pueden favorecer que un foco pequeño se expanda rápidamente.
Por ello, además de evitar cualquier quema durante este periodo, se recomienda mantener vigilancia sobre campos, caminos, pastizales y sectores donde exista acumulación de material vegetal seco.
La prevención resulta particularmente importante en el Chaco, donde las temperaturas más elevadas coincidirán con extensas áreas de producción agropecuaria.
Un episodio que exige prevención
Aunque Paraguay registra habitualmente temperaturas elevadas durante los meses más cálidos, un episodio prolongado con valores cercanos o superiores a los 40 °C representa un desafío adicional para la producción.
Los efectos no dependen únicamente de la temperatura máxima, sino también de cuánto tiempo se mantenga el calor, la humedad del ambiente, la disponibilidad de agua y las condiciones previas de animales y cultivos.
Por este motivo, las autoridades insisten en que las medidas preventivas deben implementarse antes de alcanzar los picos previstos.
Entre las prioridades se encuentran garantizar agua suficiente, proporcionar sombra al ganado, reorganizar horarios de trabajo y controlar las condiciones de cultivos y animales durante todo el periodo de calor extremo.
El lunes podría marcar el punto máximo
Las previsiones indican que el fenómeno continuará al menos hasta el lunes, cuando algunas áreas del Chaco podrían alcanzar los 42 °C a 43 °C.
En la Región Oriental también se mantendrían temperaturas muy elevadas, con valores próximos a los 40 °C en varios sectores.
El sector agropecuario permanecerá atento a la evolución de las condiciones meteorológicas, especialmente ante la posibilidad de que la combinación de calor y humedad prolongue el estrés térmico durante varias jornadas consecutivas.
Las autoridades recomiendan seguir los avisos meteorológicos y adecuar las actividades productivas a las condiciones de cada región, teniendo como prioridad la protección de las personas, los animales y los recursos productivos.