KABUL – AFGANISTAN
Al menos 812 personas murieron y unas 2.755 resultaron heridas tras un terremoto de magnitud 6,0 que sacudió el este de Afganistán en la madrugada del lunes. El fenómeno fue seguido por cinco réplicas, una de ellas de magnitud 5,2, y se sintió a cientos de kilómetros del epicentro, según informaron las autoridades talibanes.
El epicentro del sismo fue localizado a solo 8 kilómetros de profundidad y a 27 km de Jalalabad, capital de la provincia de Nangarhar, cerca de la frontera con Pakistán, de acuerdo con datos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
Las zonas más afectadas son las provincias de Kunar y Nangarhar, donde se reportaron daños masivos en viviendas y edificaciones rurales. En Kunar, los efectos fueron devastadores: según el balance provisional proporcionado por el portavoz del gobierno talibán, Zabihullah Mujahid, se registraron 800 muertos y 2.500 heridos. En Nangarhar, por su parte, hubo 12 fallecidos y 255 heridos.
Operativos de rescate y ayuda humanitaria
El gobierno talibán movilizó de inmediato a las fuerzas de seguridad y al personal sanitario. Desde el aeropuerto de Jalalabad, testigos presenciales observaron cómo helicópteros militares trasladaban cadáveres en sudarios blancos y evacuaban a heridos. El Ministerio de Defensa confirmó que al menos 40 vuelos de emergencia fueron enviados a las zonas siniestradas para entregar ayuda y coordinar las tareas de búsqueda y rescate.

Las autoridades advierten que el número de víctimas podría aumentar significativamente, ya que muchas de las áreas afectadas son zonas rurales remotas de difícil acceso, donde aún no se ha completado el relevamiento de daños.
“Nunca habíamos vivido algo parecido”, declaró a la agencia AFP Ijaz Ulhaq Yaad, alto funcionario del distrito de Nourgal, en Kunar. “Fue aterrador. Las mujeres y los niños gritaban mientras las casas temblaban”, relató.
Muchas de las familias afectadas eran refugiados recién retornados desde Pakistán e Irán. “Había unas 2.000 familias que habían vuelto para reconstruir su vida aquí. Ahora todo está destruido”, lamentó el funcionario.
Un país vulnerable ante desastres
Afganistán es una de las regiones más vulnerables a los terremotos, especialmente en la zona montañosa del Hindu Kush, donde convergen las placas tectónicas eurasiática e india. Sin embargo, la precariedad de las construcciones, la falta de infraestructura adecuada y la escasa capacidad de respuesta agravan los efectos de estos desastres naturales.
El sismo del domingo se produce en un contexto de grave crisis humanitaria tras décadas de conflicto armado y tras la retirada de la mayoría de los programas de ayuda internacional, tras el retorno de los talibanes al poder en 2021.
Además, el este del país también fue golpeado por inundaciones la semana pasada, que dejaron cinco muertos y destruyeron cultivos en Nangarhar, profundizando la emergencia.
No es la primera vez que Afganistán sufre tragedias de esta magnitud. En 2023, un terremoto en Herat causó más de 1.500 muertos y destruyó unas 63.000 viviendas. En 2022, un sismo de magnitud 5,9 en Paktika dejó más de mil fallecidos. Y en 2015, otro de magnitud 7,5 afectó tanto a Afganistán como a Pakistán, provocando la muerte de más de 380 personas.
Fuente: AFP.