En un imponente operativo de seguridad, este miércoles se lleva a cabo el traslado masivo de internos condenados desde la Penitenciaría Regional de Ciudad del Este hasta la nueva cárcel de máxima seguridad de Minga Guazú, en el departamento de Alto Paraná.
El procedimiento, denominado Operativo Umbral, inició a las 4:50 de la madrugada con un despliegue conjunto de efectivos policiales y militares, quienes aseguraron el perímetro del penal y se encargan de resguardar la ruta del convoy. Se estima que 531 internos serán trasladados, aunque las autoridades aún no confirman la cifra exacta por motivos de seguridad.
Al menos ocho colectivos están siendo utilizados para transportar a los reclusos a lo largo de los 23 kilómetros que separan ambos centros penitenciarios.
El ministro de Justicia, Rodrigo Nicora, en conversación con medios de prensa, evitó revelar detalles específicos del operativo. «Muchos datos no podemos dar todavía, por cuestiones de seguridad. Todo está previamente planificado a través del Consejo Nacional de Defensa, con el acompañamiento de la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas y otras instituciones del sistema de seguridad», explicó.
Consultado sobre el número total de trasladados, el ministro insistió en la reserva de información. «En procedimientos de esta magnitud, cada detalle que se revele puede comprometer la seguridad nacional. Pedimos comprensión», añadió.
Infraestructura penitenciaria de primer nivel
Nicora destacó que la nueva penitenciaría de Minga Guazú cuenta con una infraestructura moderna, “nunca antes vista en el sistema penitenciario del país”, y subrayó que el traslado forma parte de una estrategia de mejora de las condiciones de reclusión y seguridad.
Además, negó que el operativo esté relacionado con el reciente intento de fuga ocurrido en la Penitenciaría de Ciudad del Este. “Este plan fue diseñado con anticipación, con apoyo de la Secretaría Nacional de Inteligencia”, afirmó.

Fuga frustrada
El operativo se realiza un día después de que dos internos lograran escapar momentáneamente del penal de Ciudad del Este, tras saltar el muro perimetral. Ambos fueron recapturados poco después con heridas leves producto de la caída.
Los fugados fueron identificados como Rubén Darío Céspedes Sotelo, condenado a 15 años por tentativa de homicidio, y Eliseo David Duarte Villalba, con una pena de 7 años por robo agravado.