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López Obrador, sobre el ‘perdón’ que reclama a la Corona española por la Conquista: «pienso que sí lo van a hacer»

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ha concedido una entrevista en exclusiva a Canal Red para repasar los logros y retos de su gobierno, a menos de 7 meses para que finalice el mandato. A lo largo de más de dos horas de conversación, grabadas en el despacho del presidente en el Palacio Nacional, AMLO ha respondido a las preguntas amables de la periodista rusa Inna Afinogenova dejando varios titulares que trascienden la propia actualidad mexicana.

El encuentro con el canal de Pablo Iglesias había despertado mucha expectación a ambos lados del Atlántico, ya que AMLO tan solo había concedido tres entrevistas desde que asumió el poder en diciembre del 2017, alegando que ya rinde suficientes cuentas a la opinión pública en sus conferencias de prensa diarias, popularmente conocidas como ‘Mañaneras’, y el resultado no ha dejado indiferente a nadie.

Una parte destacada de la entrevista se ha dedicado a uno de los temas que más interesan a López Obrador: la Historia. Fiel a sus convicciones, el líder mexicano ha destacado las bondades que, a su juicio, caracterizaban a las sociedades prehispánicas: «antes de que nos invadieran los europeos, aquí no había propiedad privada, no había esclavitud, no había codicia y florecieron grandes civilizaciones». También criticó que durante la etapa colonial, «ningún rey de España nos visitó en más de tres siglos».

Asimismo, el líder mexicano se refirió a la carta que envió a Felipe VI exigiendo un perdón a las comunidades indígenas por los abusos cometidos durante la Conquista, una petición que fue rechazada por Zarzuela, aunque AMLO confía en que tarde o temprano la aceptarán, «pienso que sí lo van a hacer. Creo que fue un error de los Reyes porque era una oportunidad para iniciar una nueva etapa».

«Nosotros también vamos a ofrecer disculpas a los pueblos originarios porque no solo fueron los abusos que se cometieron durante la Conquista y la colonia», explicó López Obrador, «en el México independiente hubo más o igual esclavitud». El líder mexicano recordó que «en 1543 se expidieron las Leyes de Indias para no permitir la esclavitud de los indígenas», pero lamentó que esa teoría nunca se llevara a la práctica, «hace 120 años, la hija de un peón no podía casarse sin el permiso del amo, la esclavitud en México no fue abolida hasta 1914».

Al margen del ‘incidente histórico’ con la Casa Real, López Obrador también ha mantenido una actitud hostil con el gobierno de Pedro Sánchez, hasta el punto de decretar una inédita ‘pausa’ en las relaciones bilaterales de consecuencias desconocidas.

La pausa con España sigue vigente

A pesar de ello, el líder mexicano ha querido aclarar que «España tiene un pueblo extraordinario, yo tengo en pausa las relaciones con el Gobierno, pero el pueblo es otra cosa. Hasta cuando más saqueaban a México los españoles, en la época de la colonia, que se llevaban el oro y la plata a España, los beneficiados eran los de arriba, el pueblo estaba pobre. Es un pueblo extraordinario, trabajador, que merece respeto, así que una cosa es su Gobierno, su monarquía y otra cosa, el pueblo».

ópez Obrador ha reconocido que tiene «mucho de cántabro», ya que su familia materna tenía raíces españolas, «mi bisabuela se apellidaba Revuelta», y también ha reivindicado su origen mestizo: «fíjate lo que soy y me siento muy orgulloso, por el lado materno, de Cantabria, por el paterno, de Veracruz, de sangre indígena y afro, y yo soy de Tabasco que es el estado más tropical de México».

El líder mexicano ha lamentado el revuelo mediático que generó su carta a Felipe VI, «para los monárquicos es arrogancia, se sintieron ofendidos, me mandaron hasta sus escritores, a Vargas Llosa, que terminó en una situación muy lamentable, ese gran escritor, pero políticamente, una ‘chiva loca'». También se ha referido irónicamente a los tres expresidentes mexicanos que ahora viven en España, Enrique Peña Nieto, Felipe Calderón y Carlos Salinas de Gortari, deseando que «ojalá y se queden allá más tiempo (…) dan pena ajena». A diferencia de ellos, López Obrador ha reiterado que, cuando deje el poder, se irá a ‘La Chingada’, la finca que tiene en el estado de Tabasco, para desvincularse por completo de la vida pública: «no quiero ser un ‘hombre fuerte’, un líder moral, un jefe máximo, un caudillo y mucho menos un cacique. Quiero dar el espacio a que otros participen, además, ya se avanzó bastante en algo que es fundamental: el cambio de mentalidad del pueblo de México, la revolución de las conciencias».

A pesar de que en México está prohibida la reelección, AMLO ha aclarado que nunca ha pensado en perpetuarse en el poder, «soy partidario de la no reelección. Estoy contento porque cierro un ciclo en el que hemos logrado todos, desde abajo, una transformación del país y hay resultados. Está bien el relevo generacional y nos va a ir bien porque el porvenir viene acompañado de justicia y tiene rostro de mujer». Así se refirió a la candidata oficialista, Claudia Sheinbaum, que según todas las encuestas ganará las elecciones del próximo mes de junio: «la dirección (del país) va a quedar en muy buenas manos. Claudia lo tiene todo: está más preparada que yo, habla inglés (…) es muy inteligente, es una mujer con convicción, principios, honesta y tiene muchos méritos y virtudes».

López Obrador ha presumido que, a diferencia de otros proyectos progresistas en la región, su legado ha permitido mejorar las condiciones de vida de los más desfavorecidos, sin descuidar el crecimiento económico del sector privado: «en el tiempo que llevamos nosotros, es cuando más han ganado los bancos. Por ejemplo, el BBVA tuvo una utilidad en el 2023 de 100.000 millones de pesos (unos 5.000 millones de euros), y el Santander debe andar entre 40 y 50.000 millones (unos 2.500 millones de euros), es decir, que dos bancos españoles obtienen el 65% de todas las utilidades bancarias de México y eso es un récord (…) esto ha sido posible porque hay crecimiento económico, finanzas públicas sanas, el peso es la moneda que más se ha fortalecido en el mundo en relación al dólar, casi no tenemos desempleo y se están haciendo obras públicas que no se hacen en ninguna parte del mundo».

En este sentido, el presidente destacó el Tren Maya, la obra ferroviaria que conectará la turística península de Yucatán y cuyo primer tramo fue inaugurado a principios de este año, «es la obra más importante que se está construyendo en todo el mundo. Ni siquiera China, que es un pueblo muy trabajador, muy creativo y que tiene un buen gobierno, está haciendo una obra de esta importancia». Para el líder mexicano, la receta del éxito económico de su gobierno está basada en que «antes lo que había era corrupción, robo, despojo, veían a México como botín, y ahora ya se desterraron esas prácticas, ahora pueden hacer negocios con ganancias racionales, a través de una economía moral que funciona».

Guerra con los medios

La periodista rusa, que decidió abandonar RT cuando comenzó la guerra en Ucrania y los países occidentales vetaron la señal del canal propagandístico del Kremlin, cuestionó a López Obrador por su relación con los medios de comunicación, a los que ataca frecuentemente en sus conferencias diarias conocidas como ‘Mañaneras’, «el conservadurismo o la derecha se apoya mucho en lo mediático, les es fundamental y eso hay que combatirlo porque sigue vigente la máxima de Goebbels, que una mentira que se repite muchas veces puede convertirse en verdad, y eso lo usan los dueños de los medios, no de comunicación, sino de manipulación, como me gusta decir, salvo en honrosas excepciones». México es considerado como el país más peligroso para ejercer el periodismo y solo durante el mandato de AMLO, 43 comunicadores han sido asesinados.

En las últimas semanas, una investigación del estadounidense Tim Golden, publicada en ProPublica, desveló la supuesta financiación irregular de la campaña presidencial de López Obrador en el 2006 con recursos procedentes del narco. En su entrevista con Canal Red, el presidente mexicano rechazó todas las acusaciones y acusó al autor del texto, dos veces ganador del Premio Pulitzer, de ser «un pastín al servicio de intereses creados», «un mercenario» y «un tramposo». En alusión a los ataques que ha recibido por parte de la oposición, el líder mexicano confesó sentirse tranquilo ya que «solo insultan, me ‘mientan’ la madre (…) están perdidos porque no han entendido que ya se han producido cambios y reacomodos, y como son muy clasistas y racistas, no quieren aceptar que el pueblo participe».

Relaciones con EEUU

Buena parte de la entrevista se centró en las relaciones de AMLO con EEUU. A pesar de que su trato con Donald Trump, que había prometido construir un ‘gran muro’ en la frontera, se antojaba delicado, el líder mexicano confesó que su homólogo «siempre fue muy respetuoso y me preguntaba muchas cosas». Entre otras interioridades, López Obrador desveló que intentó convencer al líder republicano para que eliminasen los impuestos para las remesas, como se conoce al dinero que envían los extranjeros residentes en EEUU a sus familiares fuera del país, «él me respondió que no, que iba a hacer lo opuesto, cobrar más impuestos porque de aquí voy a sacar para construir el muro. Y yo le dije, con todo respeto, eso del muro no sirve, le voy a mandar unos vídeos de un túnel que acabamos de descubrir en la frontera, eso es propaganda y no ayuda, hay que atender las causas de la migración. Entonces él se quedó callado y se empezó a reír».

En otra conversación, AMLO asegura que Trump intentó convencerle de la posibilidad de catalogar a los narcotraficantes como terroristas, lo que en la práctica permitiría a EEUU acometer operativos en suelo mexicano, una posibilidad que López Obrador rechazó de inmediato: «con ese pretexto se van a meter en nuestro país y eso es una intromisión. Al día siguiente él mismo confirmó que me lo había consultado y no lo iba a hacer». El posible bombardeo selectivo de cédulas del narcotráfico mexicanas por parte de EEUU o el cierre de la frontera han sido dos de los temas que se han vuelto a poner sobre la mesa en la actual campaña republicana, pero López Obrador considera que no tienen la más mínima posibilidad de prosperar, «si cierran la frontera, eso sí me tumba, pero primero cae el (presidente) de EEUU, son exageraciones y disparates, ofrecen cosas para engañar a la gente y cuando están en el Gobierno es otra cosa».

El presidente mexicano también insistió que, lejos de construir muros o militarizar la frontera, la mejor manera de resolver la crisis migratoria en la región pasa por destinar fondos para los países emisores para atajar la raíz del problema, «tan solo con que destinaran 20.000 millones de dólares para ayudar a los países pobres de América Latina, que es un porcentaje mucho menor de lo que destinan a la guerra en Ucrania». El líder mexicano, que en el 2022 envió a la ONU una propuesta de alto el fuego que fue rechazada por ser considerada demasiado afín a los intereses de Moscú, ha evitado pronunciarse directamente sobre la invasión rusa, pero sí ha aprovechado la ocasión para calificar a Naciones Unidas de ser «un florero que está de adorno» y reiterar su exigencia de que se acabe con «el infame bloqueo a Cuba», una medida que ha calificado de «arrogante, medieval y retrógrada».

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