Washington/Kuwait.
Estados Unidos aseguró que las negociaciones para poner fin al conflicto continúan, pese al rechazo de Irán al plan presentado por Washington. Teherán, por su parte, reafirmó que su estrategia es resistir, en medio de una creciente escalada militar en la región.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, “desatará el infierno” contra Irán si no acepta un acuerdo para terminar la guerra, advirtió este miércoles la Casa Blanca. La declaración refleja un endurecimiento de la retórica que diluye las expectativas de una desescalada en el conflicto iniciado el pasado 28 de febrero.
“Si Irán no acepta la realidad del momento actual, si no entiende que ha sido derrotado militarmente (…), el presidente Trump se asegurará de que reciba golpes más duros que cualquiera que haya recibido antes”, afirmó la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt. “El presidente no fanfarronea y está preparado para desatar el infierno. Irán no debería equivocarse de nuevo”, agregó, aunque subrayó que “las conversaciones continúan”.
Horas después, el canciller iraní, Abás Araqchi, aseguró que la República Islámica “no tiene la intención de negociar”, sino de “seguir resistiendo”. En la misma línea, la cadena estatal Press TV, citando a un funcionario bajo anonimato, informó que Teherán respondió negativamente a la propuesta estadounidense.

Escalada militar y tensiones regionales
Según versiones de prensa, miles de tropas estadounidenses podrían ser desplegadas en Oriente Medio. Irán, en tanto, amenazó con abrir un nuevo frente en el mar Rojo y atacar embarcaciones si Washington lanza una invasión terrestre.
La Marina iraní afirmó haber lanzado misiles de crucero contra el portaaviones estadounidense USS Abraham Lincoln (CVN-72), y advirtió que podrían producirse nuevas acciones de este tipo.
En paralelo, Israel informó que realizó bombardeos en Teherán y en la ciudad de Isfahán. También confirmó ataques en los suburbios del sur de Beirut, bastión del movimiento islamista proiraní Hezbolá.
El Líbano se vio arrastrado al conflicto el 2 de marzo, tras ataques de Hezbolá contra territorio israelí.
Condiciones y bloqueo estratégico
De acuerdo con el diario The New York Times, el plan estadounidense —de 15 puntos— aborda el programa nuclear iraní, la fabricación de misiles y el control de rutas marítimas estratégicas.
Desde el inicio de la guerra, Irán mantiene bloqueado de facto el Estrecho de Ormuz, clave para el tránsito mundial de hidrocarburos.
Teherán, según Press TV, presentó cinco condiciones para poner fin al conflicto, entre ellas garantías de que Estados Unidos e Israel no reanudarán las hostilidades, compensaciones por los daños causados y el cese de ataques en todos los frentes, incluidos los dirigidos a los llamados “grupos de resistencia”, en referencia a Hezbolá.
ONU advierte que la guerra está “fuera de control”
El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que la guerra en Oriente Medio se encuentra “fuera de control” y podría derivar en un conflicto aún más amplio.
“Ya había advertido que los combates podían provocar una reacción en cadena que nadie podría controlar. Tras más de tres semanas, la guerra está fuera de control”, declaró.
En paralelo, una encuesta del Pew Research Center reveló que el 59% de los estadounidenses considera que atacar a Irán fue una decisión equivocada y desaprueba la gestión del conflicto por parte del Gobierno.