YBYRAROBANÁ, CANINDEYÚ. Una carga de casi media tonelada de presunta marihuana prensada fue incautada por agentes de la Policía Nacional durante un procedimiento realizado en la colonia Santo Domingo, distrito de Ybyrarobaná, Departamento de Canindeyú. El operativo se llevó a cabo en una zona considerada sensible por los investigadores, debido a su cercanía con el asentamiento Primero de Marzo y con la colonia Naranjito, donde semanas atrás se produjo el ataque armado al puesto policial n.º 4, atribuido por las autoridades al autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo.
El procedimiento antidrogas se registró en la noche del domingo 2 de agosto, sobre la Ruta PY03, a la altura de la entrada a la colonia Santo Domingo. Según los datos policiales, agentes de la Subcomisaría 11.ª de la zona interceptaron un automóvil Toyota Fielder blanco, año 2002, con chapa CBS 286, que habría salido del asentamiento Primero de Marzo, también conocido como La Victoria.
El conductor del vehículo, cuya identidad aún no fue confirmada, habría intentado escapar al notar la presencia policial. Tras una breve persecución, el rodado fue abandonado en inmediaciones de la colonia Santo Domingo. El ocupante descendió del automóvil y se internó en una zona boscosa, logrando evadir a los intervinientes.
Al verificar el interior del vehículo, los agentes hallaron varios paquetes de presunta marihuana prensada. La carga fue trasladada hasta la sede policial para el procedimiento de rigor y sometida al análisis primario de campo mediante el sistema Narcotest, que arrojó resultado positivo a marihuana. De acuerdo con el reporte publicado por La Tribuna, la sustancia estaba distribuida en 33 paquetes grandes y uno de menor volumen, con un peso total de 483,8 kilos.
El vehículo incautado figura registrado a nombre de Francisco Colmán, de 52 años, según los datos preliminares del informe policial. Sin embargo, las autoridades deberán determinar si el titular del rodado tiene algún vínculo con el cargamento, si el automóvil fue utilizado con su conocimiento o si existieron otros responsables en la logística del traslado.
La investigación quedó a cargo del fiscal de Narcotráfico de Curuguaty, Juan Benegas, quien deberá coordinar las diligencias para identificar al conductor que abandonó el rodado, establecer el origen de la droga y determinar hacia dónde debía ser transportada la carga. También se prevé el análisis del vehículo y de cualquier evidencia que pueda aportar rastros, documentos, huellas o elementos útiles para avanzar en la causa.
Uno de los aspectos que más llama la atención de los investigadores es el lugar desde donde presuntamente salió el automóvil. De acuerdo con el reporte policial, el vehículo habría salido del asentamiento Primero de Marzo, una zona que recientemente fue mencionada en el marco de la investigación del ataque al puesto policial de la colonia Naranjito.
Ese atentado ocurrió el 21 de julio pasado en el puesto policial n.º 4 de Naranjito, distrito de Ybyrarobaná, y dejó como víctimas fatales a los policías Atilio Martínez Barrios y Herminio Ojeda González, además del civil Josemar Escobar Piris. Distintos reportes oficiales y periodísticos señalaron que el ataque fue atribuido por las autoridades al grupo criminal autodenominado EPP.
La zona del ataque, el asentamiento Primero de Marzo y el punto donde fue abandonado el vehículo con la droga se encuentran dentro de un radio cercano, lo que refuerza el interés de los investigadores en determinar si existe algún tipo de conexión territorial, logística o criminal entre las actividades de narcotráfico detectadas y los grupos armados que operan en el área. Por el momento, no hay una confirmación oficial que vincule directamente este cargamento con el ataque al puesto policial.
Fuentes policiales manejan la hipótesis de que la marihuana pudo haber sido producida o acopiada en la zona del asentamiento Primero de Marzo, desde donde habría sido trasladada para su posterior distribución. No obstante, esa línea investigativa deberá ser confirmada mediante el trabajo fiscal, los informes de inteligencia y el análisis del circuito de movilidad del vehículo.
La incautación se produce en un contexto de fuerte presencia policial y militar en el área de Canindeyú tras el ataque de Naranjito. Luego de ese hecho, las fuerzas de seguridad intensificaron los controles, patrullajes y procedimientos en sectores rurales considerados de difícil acceso, donde históricamente se han detectado cultivos ilícitos, centros de acopio y rutas utilizadas para el tráfico de marihuana.

El caso también vuelve a exponer la relación entre el narcotráfico y territorios rurales con limitada presencia estatal, donde los grupos criminales aprovechan caminos internos, zonas boscosas y asentamientos alejados para mover cargas ilícitas. En este caso, la rápida reacción policial permitió recuperar el vehículo y decomisar la droga, aunque el conductor logró escapar.
Hasta el momento no se reportaron personas aprehendidas por este procedimiento. La Policía Nacional continúa con las tareas de búsqueda en la zona boscosa donde se internó el sospechoso, mientras la Fiscalía analiza los elementos incautados y define las siguientes diligencias.
La droga, el vehículo y las demás evidencias quedaron a disposición del Ministerio Público. La causa se investiga como un hecho vinculado al tráfico de drogas, sin descartar nuevas líneas de pesquisa relacionadas con el origen, destino y posibles responsables del cargamento.