El exgobernador de Central, Hugo Javier González, continúa mostrando una evolución favorable en el Hospital Nacional de Itauguá. Después de atravesar un delicado cuadro neurológico, permanecer sedado y requerir asistencia respiratoria, este viernes consiguió alimentarse por vía oral y mantenerse de pie durante algunos minutos con ayuda del personal sanitario.
La recuperación de Hugo Javier González registra nuevos avances alentadores.
El exgobernador del Departamento Central, quien permanece internado en el Hospital Nacional de Itauguá desde el pasado 7 de septiembre, ya comenzó a ingerir alimentos por sus propios medios y este viernes consiguió permanecer de pie durante algunos minutos.
Los progresos representan un cambio significativo teniendo en cuenta la gravedad del cuadro que presentaba cuando ingresó al centro asistencial después de sufrir un traumatismo craneoencefálico mientras se encontraba recluido.
El director general del Hospital Nacional de Itauguá, Miguel Ferreira, explicó que el paciente continúa avanzando paulatinamente y que el equipo médico observa con satisfacción la respuesta que viene presentando durante los últimos días.
Sin embargo, la recuperación todavía requiere seguimiento permanente y cada nueva etapa debe ser evaluada cuidadosamente por especialistas.
Volvió a alimentarse por vía oral
Uno de los avances más importantes está relacionado con la alimentación.
Hugo Javier comenzó nuevamente a ingerir alimentos por la boca y consiguió realizar correctamente el proceso de deglución.
Durante la mañana de este viernes desayunó un flan, mientras que el día anterior había podido consumir puré de papas.
En ambos casos toleró los alimentos y logró tragarlos adecuadamente.
Para un paciente que atravesó un grave traumatismo neurológico y permaneció durante varios días en terapia intensiva, recuperar progresivamente esta capacidad representa un paso importante dentro del proceso de rehabilitación.
La alimentación no será normalizada de manera inmediata.
Los médicos continuarán incorporando alimentos de diferentes consistencias solamente cuando las evaluaciones determinen que puede hacerlo de manera segura.
Los especialistas evalúan diariamente su capacidad para tragar
La deglución es un proceso que requiere la coordinación de numerosos músculos y estructuras.
Después de una lesión neurológica importante, los profesionales deben comprobar que el paciente pueda controlar adecuadamente esos movimientos antes de avanzar hacia alimentos más sólidos.
Por esa razón, Hugo Javier está siendo sometido a evaluaciones diarias.
La progresión dependerá de cómo respondan los músculos involucrados y de las indicaciones de los especialistas que acompañan su rehabilitación.
El objetivo es avanzar paulatinamente sin generar complicaciones.
Que haya conseguido tolerar alimentos blandos constituye un nuevo paso dentro de una evolución que, desde hace varios días, viene siendo descrita como lenta pero favorable.
También consiguió ponerse de pie
El otro avance destacado ocurrió durante las tareas habituales realizadas por los equipos de enfermería y fisioterapia.
Los profesionales necesitaban movilizar al paciente para realizar procedimientos relacionados con su cama de terapia intensiva.
Durante esa actividad intentaron colocarlo de pie con asistencia.
Hugo Javier consiguió mantenerse en esa posición durante algunos minutos.
Aunque todavía necesitó ayuda del personal sanitario, el hecho de haber tolerado la maniobra fue considerado positivamente por el equipo médico.
No significa todavía que pueda caminar por sí solo ni que haya completado su rehabilitación motora, pero representa un nuevo escalón después de varios días en los que su situación estuvo centrada fundamentalmente en estabilizar sus funciones vitales y evaluar el daño neurológico.
De un estado crítico a una recuperación progresiva
La evolución adquiere mayor relevancia al recordar cómo comenzó la internación.
Hugo Javier sufrió un grave episodio durante la noche del domingo 6 de septiembre mientras se encontraba recluido en la Unidad Penitenciaria Industrial Esperanza, en Asunción.
Fue asistido inicialmente y posteriormente trasladado hasta el Hospital Nacional de Itauguá.
Los estudios determinaron la presencia de un traumatismo craneoencefálico importante.
Debido a la gravedad del cuadro, fue intubado, sometido a sedación y colocado bajo asistencia respiratoria mecánica.
También necesitó una intervención para instalar un catéter que permitiera controlar la presión intracraneal, una medida utilizada para vigilar posibles complicaciones derivadas del traumatismo.
Una meningitis complicó todavía más el cuadro
Durante los primeros días de internación apareció además una complicación particularmente delicada.
Los médicos diagnosticaron una meningitis bacteriana, situación que obligó a incorporar tratamiento específico mientras el paciente continuaba enfrentando las consecuencias del traumatismo craneal.
La combinación de ambos cuadros llevó a mantener extrema cautela respecto a su pronóstico.
En aquellos días, Hugo Javier permanecía sedado, conectado a un respirador y bajo vigilancia permanente en terapia intensiva.
Con el paso de las jornadas, sin embargo, comenzaron a aparecer los primeros indicadores favorables.
Los signos vitales se mantuvieron estables y los médicos iniciaron posteriormente el retiro progresivo de la sedación.
Comenzó a despertar y comunicarse mediante gestos
La evolución neurológica fue convirtiéndose progresivamente en el principal punto de atención.
Después del retiro de la sedación, el exgobernador comenzó a presentar períodos de mayor respuesta.
Abrió los ojos, reaccionó ante estímulos y posteriormente consiguió comunicarse mediante gestos.
Los médicos explicaron que existían fluctuaciones en su estado de conciencia: en determinados momentos se encontraba somnoliento y en otros mostraba mayor interacción.
A comienzos de esta semana ya lograba saludar con las manos e intentar responder a las personas que se encontraban a su alrededor.
Su evolución continuaba siendo considerada lenta, pero sin retrocesos relevantes.
Superó más de 24 horas sin respirador
Otro momento importante dentro de la recuperación ocurrió cuando consiguió permanecer durante más de 24 horas sin necesitar asistencia respiratoria mecánica.
Durante los días anteriores, los médicos habían ido desconectándolo progresivamente del respirador para comprobar cómo respondía.
Inicialmente debía volver a recibir asistencia cuando aparecían signos de cansancio o alteraciones.
Posteriormente consiguió tolerar un período completo de 24 horas respirando sin ayuda mecánica.
El equipo mantenía igualmente el equipamiento disponible debido a que el paciente continuaba en una etapa convaleciente y bajo atención intensiva.
Aquel progreso respiratorio abrió el camino hacia las siguientes fases de recuperación: mayor interacción, rehabilitación física y, ahora, alimentación por vía oral.
El daño neurológico obliga a mantener cautela
Pese a los progresos, el cuadro que atravesó fue grave.
Los estudios realizados durante la internación revelaron una lesión neurológica importante asociada al traumatismo.
Por este motivo, los médicos han insistido desde el comienzo en que la recuperación puede ser prolongada y que es necesario observar la respuesta del paciente día tras día.
En este tipo de situaciones, pequeños avances funcionales adquieren relevancia.
Abrir los ojos, responder mediante gestos, respirar sin asistencia, recuperar la deglución o conseguir permanecer de pie forman parte de diferentes etapas dentro de un proceso de rehabilitación.
No obstante, ninguno de estos avances permite por sí solo anticipar cuánto tiempo requerirá la recuperación completa ni cuál será el grado final de recuperación neurológica.
¿Qué ocurrió la noche del 6 de septiembre?
Paralelamente al tratamiento médico continúa el esclarecimiento de las circunstancias en las que Hugo Javier sufrió el traumatismo.
La investigación preliminar del Ministerio Público apunta a que habría sufrido una caída accidental dentro del sanitario de su celda.
Entre los elementos analizados se encuentran las características físicas del lugar, imágenes, fotografías y testimonios.
Los investigadores mencionaron la existencia de un desnivel y condiciones de iluminación reducida dentro del sanitario, además de otros indicios que inicialmente serían compatibles con una caída.
Sin embargo, la Fiscalía dejó establecido que las conclusiones todavía no son definitivas y que otras hipótesis pueden ser consideradas si aparecen nuevos elementos durante la investigación.
Se encontraba cumpliendo una condena
Hugo Javier González se encontraba recluido luego de que quedara firme su condena a 10 años de prisión por lesión de confianza.
El exgobernador se había presentado voluntariamente ante las autoridades el 4 de agosto para cumplir la sentencia.
El proceso judicial estuvo relacionado con un perjuicio patrimonial atribuido a irregularidades cometidas durante su administración en la Gobernación del Departamento Central.
Poco más de un mes después de su ingreso al sistema penitenciario ocurrió el episodio que derivó en su hospitalización.
El equipo médico celebra los avances
Después de casi dos semanas marcadas por incertidumbre, procedimientos médicos y una evolución seguida prácticamente día a día, el panorama comenzó a mostrar señales considerablemente más alentadoras.
El equipo que atiende al exgobernador destacó especialmente la secuencia de avances registrada durante los últimos días.
Primero consiguió responder a estímulos.
Luego comenzó a recuperar mayores niveles de conciencia y a comunicarse mediante movimientos.
Posteriormente logró mantenerse sin asistencia respiratoria mecánica durante períodos prolongados.
Ahora ya puede consumir algunos alimentos por vía oral y consiguió permanecer de pie durante algunos minutos.
La rehabilitación continuará con participación de médicos, enfermeros, fisioterapeutas y otros especialistas.
Todavía queda camino por recorrer
El hecho de que pueda comer y ponerse momentáneamente de pie no implica que esté completamente recuperado ni que pueda abandonar inmediatamente la terapia.
Su condición continúa requiriendo seguimiento médico debido al importante trauma neurológico que sufrió.
Los especialistas deberán evaluar progresivamente su fuerza, movilidad, coordinación, capacidad de comunicación y tolerancia a diferentes alimentos.
Cada objetivo será incorporado conforme su organismo pueda responder.
Por ahora, el equipo médico considera especialmente positivo que continúe sumando capacidades en lugar de presentar retrocesos.
Una evolución muy diferente a la de los primeros días
El contraste con el inicio de su internación es significativo.
Hugo Javier llegó al Hospital Nacional de Itauguá con un cuadro sumamente delicado, necesitó intubación, respirador, sedación y monitoreo de la presión intracraneal.
Posteriormente apareció una meningitis bacteriana que agregó complejidad al cuadro.
Once días después de su ingreso, la situación es diferente.
Está despierto en determinados períodos, puede interactuar mediante gestos, consiguió respirar sin asistencia mecánica, comenzó a alimentarse por sí mismo y ya toleró permanecer de pie durante algunos minutos con ayuda.
Son avances importantes dentro de una recuperación que continúa siendo gradual.
El próximo objetivo será mantener esa evolución y determinar hasta dónde puede avanzar su recuperación neurológica y física.
Por el momento, los médicos mantienen una expectativa positiva, aunque con la cautela propia de un paciente que atravesó un traumatismo de considerable gravedad.
Este viernes 18 de septiembre deja así una de las actualizaciones más alentadoras desde el inicio de su internación: Hugo Javier ya puede volver a comer por sus propios medios y dio uno de sus primeros pasos hacia la recuperación física al conseguir mantenerse nuevamente de pie.