La víctima, identificada como Miguel Ángel Romero, de 36 años, fue encontrada este lunes en un camino vecinal del barrio Jardín Aurora. En el lugar fueron levantadas varias vainillas servidas calibre 9 milímetros y se encontró un automóvil que pertenecería al fallecido.
Un hombre de 36 años fue encontrado muerto y con parte del cuerpo parcialmente calcinado durante la tarde de este lunes 7 de septiembre, en la fracción María Auxiliadora del barrio Jardín Aurora, en Pedro Juan Caballero, departamento de Amambay.
El fallecido fue identificado como Miguel Ángel Romero, quien, de acuerdo con los primeros datos recabados por los investigadores, presentaba varias heridas producidas por disparos de arma de fuego.
El hallazgo se produjo alrededor de las 13:30, cuando transeúntes que circulaban por un camino de la zona observaron el cuerpo sin vida y dieron aviso a la Policía Nacional.
Ataque habría ocurrido en el mismo lugar
Los primeros indicios encontrados en la escena apuntan a que Romero habría sido atacado a tiros en el mismo sitio donde posteriormente fue localizado su cuerpo.
Los peritos levantaron varias vainillas servidas calibre 9 milímetros, elemento que será incorporado a la investigación para determinar la mecánica del crimen y establecer la identidad de los responsables.
Un detalle que llamó particularmente la atención de los investigadores fue que la víctima presentaba parte del cuerpo semicalcinado, circunstancia que también deberá ser esclarecida mediante las pericias correspondientes.
Salió de su casa y no regresó
Según las primeras informaciones, Romero habría salido de su domicilio durante la jornada del domingo 6 de septiembre y posteriormente perdió contacto con sus familiares, sin regresar a su vivienda.
A pocos metros del cadáver fue localizado un automóvil Nissan Tiida, con chapa BFE-467, que presuntamente pertenecía a la víctima. El vehículo quedó igualmente sujeto a las verificaciones y pericias de los investigadores.
Antecedentes
Los registros informáticos de la Policía Nacional señalan que Romero contaba con un antecedente por un supuesto hecho de violencia familiar, además de una medida de prohibición de salida del país.
No obstante, estos antecedentes no permiten establecer por sí solos un eventual móvil del homicidio.
Agentes de la Policía Nacional, junto con personal especializado y representantes del Ministerio Público, trabajan en la recolección de evidencias y testimonios con el objetivo de reconstruir las últimas horas de la víctima, determinar el móvil del crimen e identificar a los responsables.
La investigación continúa abierta y las autoridades aguardan los resultados de las pericias forenses y criminalísticas para avanzar en el esclarecimiento del caso.