La dirigente colorada Guadalupe Aveiro volverá a ocupar una banca en el Congreso Nacional, esta vez en la Cámara de Senadores, en reemplazo del senador Erico Galeano, quien fue condenado a 13 años de prisión por los delitos de lavado de dinero y asociación criminal.
Aveiro deberá prestar juramento este miércoles, luego de que Galeano solicitara un permiso al cargo tras conocerse la sentencia en su contra. El legislador, sin embargo, no presentó su renuncia, pese a la controversia política generada por su condena.
No es la primera vez que Aveiro accede a un cargo legislativo en reemplazo de un parlamentario involucrado en causas vinculadas al narcotráfico. En 2022 ya había asumido una banca en la Cámara de Diputados, tras la renuncia del entonces legislador Juan Carlos Ozorio, investigado por presuntos vínculos con el grupo criminal brasileño Comando Vermelho.
Ozorio fue imputado por lavado de dinero, tráfico de drogas y asociación criminal, en el marco de investigaciones del Ministerio Público de Paraguay. Según los fiscales, el ex diputado habría mantenido relaciones comerciales con estructuras ligadas a Miguel Insfrán y al pastor José Insfrán, ambos señalados como presuntos líderes de esquemas vinculados al narcotráfico. Tras el escándalo, Ozorio fue expulsado del Partido Colorado.
Aveiro, quien fue pareja del ex senador Víctor Bogado, continúa vinculada a su estructura política. Actualmente se desempeña como presidenta de la Seccional Nº 2 y figura en la lista de senadores suplentes del Partido Colorado.
En el plano político, el sector oficialista conocido como cartismo, liderado por el ex presidente Horacio Cartes, suma un voto adicional en el Senado con el ingreso de Aveiro. Esto ocurre luego de que Galeano se alineara con la disidencia colorada junto al senador Carlos Núñez Agüero en noviembre del año pasado.
Según trascendió en el ámbito parlamentario, el ex senador Víctor Bogado fue visto recientemente en la sede de la Cámara Alta realizando consultas sobre el ingreso de Aveiro al recinto como nueva senadora.
Bogado había sido expulsado del Senado tras un escándalo en el que se comprobó que pagó a la niñera de sus hijas con fondos del Congreso y de la entidad binacional Itaipú Binacional, haciéndola figurar en planillas oficiales. Por este caso fue condenado por cobro indebido de honorarios.
Tanto Aveiro como Bogado formaron parte del movimiento Fuerza Republicana, aunque desde las últimas elecciones se alinearon políticamente con el cartismo.
En el último proceso electoral, Bogado intentó obtener una banca en la Cámara de Diputados, pero al no lograr su objetivo en las internas decidió respaldar a José Rodríguez para Diputados y a David Rivas para el Senado. Actualmente su sector apoya la precandidatura de Miguel Sosa, quien buscará nuevamente un lugar en la Junta Municipal de Asunción.
Antes de incursionar plenamente en la política, Aveiro se desempeñó como modelo y también fue candidata a concejala de Asunción en las últimas elecciones municipales.
Asimismo, en el pasado enfrentó una causa judicial por un supuesto caso de abuso de menores en calidad de cómplice. En ese proceso fue sobreseída, aunque previamente había cumplido prisión domiciliaria durante el desarrollo de la investigación.