Dos reclusos considerados de alta peligrosidad escaparon en la madrugada del lunes del penal de máxima seguridad de Minga Guazú, tras cortar rejas y tejido perimetral con herramientas. Autoridades admiten fallas en el monitoreo y déficit de personal penitenciario.
Dos internos de alta peligrosidad se fugaron en la madrugada de este lunes de la cárcel de máxima seguridad de Minga Guazú, en el departamento de Alto Paraná, según confirmó el Ministerio de Justicia.
Se trata de César Lino Aguirre Leguizamón y Justo Pastor Morel, quienes lograron huir tras utilizar un alicate y sierritas para abrir sus celdas y cortar el tejido perimetral del penal, ganando finalmente la vía pública.
Aguirre Leguizamón cumplía una condena de 10 años de prisión por robo agravado, con fecha de salida prevista para el 13 de junio de 2026, mientras que Morel fue sentenciado a 15 años de cárcel, también por robo agravado.
El comisario Carlos Acosta, director de Policía de Alto Paraná, explicó en entrevista con radio Monumental 1080 AM que los reclusos aprovecharon un descuido en la cobertura de las garitas de vigilancia.
“La garita por donde salieron es la que le correspondía cubrir a un agente penitenciario”, señaló el jefe policial.
Acosta detalló además que el penal cuenta con seis garitas, de las cuales tres están bajo custodia de efectivos policiales y las restantes a cargo de agentes penitenciarios.
Por su parte, Rubén Peña, director general de Establecimientos Penitenciarios del Ministerio de Justicia, reconoció serias falencias en el sistema de seguridad. Admitió que los internos atravesaron accesos que debían estar cerrados con candado y cruzaron zonas monitoreadas por cámaras de seguridad, incluidas térmicas y con detectores de movimiento.
El alto funcionario reveló además que el Ministerio no dispone de suficientes guardiacárceles para cubrir establecimientos como las penitenciarías de Martín Mendoza, Emboscada (mujeres) y Minga Guazú, motivo por el cual solicitaron apoyo a la Policía Nacional.
Las autoridades continúan con el operativo de búsqueda, mientras el caso vuelve a poner en evidencia las debilidades estructurales del sistema penitenciario.
Fuente: Ultima Hora.