La Receita Federal de Brasil puso en marcha el proyecto piloto “Frontera Inteligente”, que utiliza tecnología de reconocimiento de la palma de la mano para agilizar el control de viajeros. Durante la primera jornada fueron registrados unos 3.000 cruces y, en el momento de mayor movimiento, 770 personas atravesaron el sistema en apenas una hora.
El Puente Internacional de la Amistad, principal conexión terrestre entre Ciudad del Este y Foz de Iguazú, comenzó a transitar una nueva etapa en materia de controles fronterizos con la implementación del proyecto piloto denominado “Frontera Inteligente”, una iniciativa impulsada por la Receita Federal de Brasil que incorpora tecnología biométrica para agilizar el procesamiento de las personas que ingresan al vecino país.
El nuevo sistema funciona mediante tótems equipados con tecnología de reconocimiento biométrico de la palma de la mano, permitiendo autenticar a los viajeros de manera rápida y sin contacto físico con el dispositivo. La propuesta busca reducir los tiempos de procesamiento y, simultáneamente, fortalecer las herramientas utilizadas por las autoridades para la fiscalización y la gestión de riesgos.
Los primeros resultados obtenidos durante la jornada inaugural llamaron especialmente la atención por la velocidad de procesamiento. En total, fueron contabilizados alrededor de 3.000 cruces de personas durante el primer día de operación.
Pero el dato más llamativo se produjo durante el horario de mayor circulación: 770 personas fueron procesadas en apenas una hora, lo que representa un promedio de un viajero cada 4,67 segundos.
El procedimiento individual también mostró tiempos reducidos. Según los datos de la primera experiencia, el proceso biométrico demandó aproximadamente seis segundos por persona, sin que durante ese periodo se generaran filas prolongadas ni congestionamientos significativos.
La tecnología utiliza la palma de la mano como elemento de identificación, permitiendo realizar el procedimiento sin que el viajero tenga que tocar directamente el equipo. Esta característica resulta especialmente relevante en un paso fronterizo caracterizado por el constante movimiento de personas durante gran parte de la jornada.
El objetivo de la Receita Federal no se limita únicamente a acelerar el tránsito. El sistema también pretende mejorar la gestión de riesgos aduaneros, utilizando la información generada por los cruces para orientar los recursos y las acciones de fiscalización hacia aquellas situaciones que efectivamente requieran una revisión más detallada.
De esta manera, la propuesta busca combinar dos objetivos: mayor fluidez para los viajeros y un control fronterizo más eficiente.
La implementación del sistema, sin embargo, no modifica las obligaciones que actualmente tienen las personas que ingresan a Brasil. Los viajeros continúan sujetos a las normas vigentes relacionadas con la cuota de exención, la declaración de mercancías y los demás procedimientos establecidos por la legislación brasileña.
Es decir, la incorporación de la biometría no significa la eliminación de los controles aduaneros ni modifica las reglas de ingreso al país. La principal novedad está relacionada con la manera en que se realiza y administra el procesamiento de los viajeros.
El proyecto se encuentra actualmente en etapa experimental y sus resultados serán monitoreados durante todo el mes de octubre por la Receita Federal y las instituciones participantes.
Durante este periodo se analizará el comportamiento del sistema ante diferentes niveles de movimiento, además de identificarse eventuales necesidades de ajustes técnicos u operativos.
Los datos obtenidos serán utilizados como referencia para determinar la continuidad de la iniciativa y evaluar una eventual ampliación del sistema de control biométrico.
La experiencia representa un nuevo paso en la modernización de uno de los principales corredores fronterizos entre Paraguay y Brasil. El Puente de la Amistad soporta diariamente un intenso movimiento de viajeros y vehículos, por lo que cualquier tecnología capaz de acelerar los procedimientos sin reducir la capacidad de fiscalización puede modificar significativamente la dinámica del cruce.
Con los primeros resultados, la denominada “Frontera Inteligente” ya deja una cifra que resume el alcance de la prueba: 770 personas procesadas en una hora y un promedio de un viajero cada 4,67 segundos.
La evaluación que se desarrollará durante octubre permitirá establecer si esta tecnología se convierte en una herramienta permanente del control fronterizo brasileño y si su implementación puede extenderse a otros puntos de conexión entre Brasil y los países vecinos.