Info News

Formación médica: universidades de Paraguay muestran alto desempeño internacional mientras Brasil detecta falencias internas

La calidad de la formación de médicos en Sudamérica vuelve a estar en el centro del debate regional tras los resultados de evaluaciones oficiales aplicadas en Brasil. Mientras el Examen Nacional de Revalidación de Diplomas Médicos (Revalida) evidencia un alto nivel de aprobación de egresados formados en universidades paraguayas, el recientemente implementado Examen Nacional de Evaluación de la Formación Médica (Enamed) revela deficiencias significativas en una parte importante de los cursos de medicina brasileños.

Paraguay: desempeño sólido frente a un estándar internacional

El Revalida, creado por el Estado brasileño para autorizar el ejercicio profesional de médicos formados en el extranjero, es considerado uno de los exámenes más exigentes de la región. Evalúa conocimientos teóricos, razonamiento clínico y, en su formato tradicional, habilidades prácticas esenciales para la atención médica.

En la edición más reciente del examen, más de 3.700 médicos formados fuera de Brasil se presentaron, y cerca de 1.950 lograron aprobar ambas etapas. De ese total, los egresados de universidades paraguayas representaron el grupo con mayor número absoluto de aprobados, superando los 900 profesionales, con una tasa de aprobación cercana al 58 %, una de las más altas entre los países participantes.

Estos resultados posicionan a varias universidades paraguayas como instituciones capaces de formar médicos competitivos a nivel internacional, al menos en términos de los conocimientos y competencias evaluadas por el sistema brasileño. Para analistas del sector educativo, el desempeño sostenido de los egresados paraguayos en el Revalida funciona como un indicador externo de calidad, al tratarse de una evaluación independiente y aplicada por otro país.

Brasil: evaluación interna expone brechas en la formación médica

En contraste, Brasil comenzó en 2025 la aplicación del Enamed, un examen nacional obligatorio destinado a medir la calidad de la formación médica dentro del propio país. A diferencia del Revalida, el Enamed no habilita el ejercicio profesional, sino que funciona como herramienta de diagnóstico y regulación educativa.

En su primera aplicación a gran escala, el Enamed evaluó más de 89.000 estudiantes y egresados pertenecientes a 351 cursos de medicina. Los resultados mostraron que aproximadamente el 69 % de los cursos alcanzó un desempeño considerado satisfactorio, pero también dejaron en evidencia que casi 1 de cada 3 no logró cumplir los estándares mínimos establecidos por el Ministerio de Educación.

En números concretos, 99 cursos de medicina quedaron bajo supervisión, con posibilidad de sanciones académicas, restricciones de cupos o exigencias de reestructuración curricular. Las mayores dificultades se concentraron en instituciones privadas de rápida expansión, mientras que las universidades federales y estatales mantuvieron, en promedio, mejores resultados.

Dos exámenes, dos realidades

El contraste entre ambos exámenes es revelador. Por un lado, el Revalida demuestra que una proporción significativa de médicos formados en Paraguay alcanza el nivel exigido por el sistema de salud brasileño, lo que refuerza la percepción de que existen programas de medicina en Paraguay con una formación académica sólida y eficaz.

Por otro lado, el Enamed expone que el problema de la calidad médica en Brasil no se limita a títulos extranjeros, sino que afecta a una parte del propio sistema de formación nacional, obligando al Estado a intervenir para corregir desigualdades y deficiencias estructurales.

Un debate regional sobre calidad y regulación

Especialistas en educación superior coinciden en que ambos instrumentos cumplen funciones distintas pero complementarias. El Revalida actúa como filtro profesional, mientras que el Enamed opera como termómetro institucional. Sin embargo, los resultados comparativos han generado un debate inevitable: ¿cómo es posible que médicos formados fuera de Brasil superen con mayor frecuencia un examen nacional que muchos egresados locales no logran rendir con éxito indirectamente, a través de evaluaciones internas?

En este contexto, Paraguay aparece como un caso de interés regional, especialmente por su creciente rol como polo de formación médica para estudiantes extranjeros y por el desempeño de sus egresados frente a estándares internacionales exigentes.

Conclusión

Los datos disponibles indican que la formación médica en Paraguay, al menos en varias de sus universidades, muestra niveles de calidad competitivos en el escenario regional, mientras que Brasil enfrenta el desafío de corregir profundas desigualdades internas en su sistema de educación médica.

El debate ya no gira únicamente en torno al origen del título, sino a la calidad real de la formación, medida con números, evaluaciones objetivas y resultados verificables. En ese terreno, los exámenes Revalida y Enamed se han convertido en piezas clave para entender el presente —y el futuro— de la medicina en Sudamérica.