El Ministerio Público recibió una denuncia por la desaparición de cinco armas de fuego que eran utilizadas para la custodia y seguridad de la Penitenciaría Regional de Pedro Juan Caballero, en el departamento de Amambay.
Según los datos preliminares, se trata de tres pistolas de la marca Glock y dos de la marca Beretta, todas calibre 9 milímetros, cuya falta fue detectada el sábado por la noche durante un control interno del armamento asignado al personal penitenciario.
La Policía Nacional tomó conocimiento del hecho recién el domingo por la tarde, tras la comunicación oficial de las autoridades del penal.
Ante la irregularidad, cuatro funcionarios penitenciarios fueron apartados de sus cargos de manera preventiva, mientras avanzan las investigaciones para esclarecer las circunstancias en que se produjo la desaparición de las armas.
Los guardiacárceles quedaron a disposición del Ministerio Público, que deberá determinar posibles responsabilidades administrativas o penales.
El caso genera preocupación debido al riesgo que representa la pérdida de armamento dentro de un establecimiento penitenciario