Reinaldo Suárez, padre de Tobías, el niño de 12 años que desapareció tras ser arrastrado por un raudal en San Lorenzo, denunció en las primeras horas de este sábado una presunta falta de acompañamiento y continuidad en la búsqueda por parte de las autoridades.
El hombre, junto con otros familiares, se trasladó hasta la zona de Kokuere, en las inmediaciones del barrio San Blas de Capiatá, donde desemboca el caudal proveniente del raudal y del arroyo San Lorenzo.
“Nos dejaron a las 23:00 al costado de Aratirí, diciendo que a las 04:00 iban a iniciar la búsqueda con buzos que se presentarían. Yo estuve toda la noche en el lugar, me fui a cambiar de ropa y regresé, pero jamás aparecieron”, denunció el padre en conversación con Telefuturo.
Alrededor de las 07:30, el hombre aseguró que continuaban solos con la búsqueda, sin apoyo de las autoridades.
“El abandono de las autoridades es una pena, es una vergüenza que estemos buscando a una criatura sin saber si la encontraremos con vida. Pero si la encontramos, será bienvenido”, expresó con angustia.
Suárez manifestó sentirse decepcionado y abandonado, y afirmó que continuaban la búsqueda sin herramientas.
“Estamos avanzando sin herramientas, sin nada, con palos en la mano”, relató.
El padre también indicó que intentó comunicarse con el sistema de emergencias 911 y el servicio 137, sin obtener respuestas. Asimismo, señaló que bomberos y rescatistas le habían informado que cerca de 150 personas participarían en el operativo, lo que finalmente no ocurrió.
Reclamo tras comentarios y declaraciones de Codeni
Luego de que circulara en redes sociales que el niño vendía empanadas en las calles, el padre pidió respeto hacia su familia.
“Quiero dirigirme a las personas que envían mensajes desagradables. Que respeten el dolor de un padre y de una familia, que no divulguen cosas que no saben”, manifestó.
En relación con declaraciones de representantes de la Consejería Municipal por los Derechos del Niño, Niña y Adolescente (Codeni), quienes señalaron que existió una intervención previa debido a que el menor trabajaba en la vía pública, Suárez calificó esas afirmaciones como irresponsables.
“Como defensora de la Codeni, tenía que haber venido a apoyar la búsqueda de mi hijo, no a dejarme intranquilo con sus declaraciones”, cuestionó.
El hombre explicó que su familia trabaja diariamente para el sustento del hogar y defendió las condiciones en las que viven sus hijos.
Finalmente, indicó que no precisó si el menor estaba vendiendo empanadas al momento de su desaparición, aunque confirmó que su familia es conocida en la zona por esa actividad y que existen imágenes de circuito cerrado que muestran al niño antes del hecho.
También afirmó que, una vez que encuentre a su hijo, buscará aclarar la situación y responder a las acusaciones realizadas en su contra.