El Gobierno de Estados Unidos acusó a Brasil de incurrir en diversas prácticas comerciales consideradas desleales en áreas como las redes sociales, la propiedad intelectual, los sistemas de pagos electrónicos y las políticas medioambientales vinculadas a la deforestación.
Como consecuencia, Washington advirtió sobre la posibilidad de aplicar un arancel general del 25% a productos brasileños, aunque con algunas excepciones.
Ante esta situación, el Gobierno brasileño respondió que actuará bajo el principio de reciprocidad en caso de que la medida sea finalmente implementada.
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) informó que realizará una audiencia pública el próximo 6 de julio, instancia previa a la adopción de una decisión definitiva sobre las posibles sanciones comerciales.
Cuestionamientos al sector digital
En el ámbito digital, Washington sostiene que tribunales brasileños emitieron “órdenes secretas” dirigidas a empresas tecnológicas estadounidenses como X, Meta y Google, exigiendo la suspensión de determinados contenidos políticos y perfiles pertenecientes a ciudadanos estadounidenses, en algunos casos con alcance global.
Según el informe, las autoridades judiciales brasileñas también habrían impuesto responsabilidades económicas a estas compañías por el incumplimiento de dichas órdenes.
Además, el USTR señala que Brasil estaría perjudicando a empresas estadounidenses que operan en el sector de pagos electrónicos y compiten con el sistema brasileño Pix, una de las plataformas de transferencia instantánea más utilizadas en el país.
La lista de observaciones presentada por Washington incluye asimismo presuntas deficiencias en la lucha contra la corrupción y la adopción de prácticas comerciales que, según Estados Unidos, favorecerían a países como México e India en detrimento de los intereses estadounidenses.
Cruce político entre Lula y el bolsonarismo
La controversia comercial derivó también en un fuerte enfrentamiento político interno en Brasil. Tras conocerse el informe estadounidense, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva lanzó duras críticas contra el senador Flávio Bolsonaro, hijo del exmandatario Jair Bolsonaro y una de las principales figuras de la oposición.
Lula calificó a su adversario político de “cobarde”, “traidor” e “imbécil”, al tiempo que lo vinculó a las gestiones que habrían impulsado sectores cercanos al expresidente Jair Bolsonaro para promover sanciones contra Brasil.
Durante una declaración pública, el mandatario recordó la figura histórica de Joaquim Silvério dos Reis, conocido por haber delatado al líder independentista Tiradentes durante el período colonial.
“Por menos de eso, Joaquim Silvério dos Reis, que traicionó a Tiradentes, fue castigado. Eso es lo que merecen quienes traicionan a la patria y buscan la intervención de un país extranjero”, expresó Lula.
Por su parte, Flávio Bolsonaro rechazó las acusaciones y sostuvo que las medidas impulsadas por Washington no están dirigidas contra las empresas brasileñas, sino contra la administración de Lula.
“Quien está siendo cuestionado no es el sector productivo brasileño, sino Lula. Donald Trump considera que Lula es una persona poco confiable e incompetente para conducir las relaciones bilaterales”, afirmó el legislador opositor.
La disputa comercial entre Brasil y Estados Unidos se produce en un contexto de creciente tensión política y económica, tanto a nivel internacional como dentro del escenario político brasileño, de cara a los próximos procesos electorales.