Washington – DC – EEUU.
La falta de acuerdo entre republicanos y demócratas para aprobar una extensión presupuestaria provocó este miércoles un cierre parcial del Gobierno federal, el primero desde 2019, que ya afecta a cientos de miles de empleados públicos y varios servicios esenciales.
La Casa Blanca advirtió que los despidos son “inminentes” y que está trabajando con distintas agencias para identificar posibles recortes. “Estamos evaluando todas las áreas y creemos que los despidos serán inevitables”, señaló Karoline Leavitt, portavoz del Ejecutivo.
El Senado fracasó nuevamente en su intento de aprobar el proyecto de gasto provisional —la tercera votación en menos de 24 horas— al no alcanzar los 60 votos necesarios. Aunque el Partido Republicano del presidente Donald Trump cuenta con 53 escaños, solo tres senadores demócratas respaldaron la medida.
El plan buscaba extender el financiamiento federal hasta el 21 de noviembre, pero permanece estancado desde hace semanas en el Congreso, tras ser aprobado por la Cámara de Representantes con una ajustada mayoría republicana.
750.000 funcionarios afectados
De acuerdo con la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO), unos 750.000 empleados federales están directamente afectados por el cierre. Muchos de ellos recibieron instrucciones de quedarse en casa sin salario, mientras que otros deben seguir trabajando también sin remuneración.
En el portal oficial de la NASA, un mensaje advierte que la agencia se encuentra «cerrada debido a la interrupción del financiamiento gubernamental». Otras dependencias, como embajadas y servicios de parques nacionales, funcionan de forma limitada: permanecen abiertas, pero sin garantías de limpieza ni seguridad.
A pesar del cierre, los ciudadanos seguirán recibiendo sus cheques de jubilación, subsidios por desempleo y servicios postales, aunque las operaciones aéreas podrían sufrir interrupciones.
Acusaciones cruzadas
El cierre desató un cruce de acusaciones entre líderes demócratas y republicanos. Los jefes de bancada del Partido Demócrata, Chuck Schumer (Senado) y Hakeem Jeffries (Cámara de Representantes), culparon directamente a Trump y su partido.
“Donald Trump y los republicanos cerraron el gobierno porque se niegan a proteger la atención médica del pueblo estadounidense”, afirmaron en un comunicado conjunto.
Desde el oficialismo, el vicepresidente JD Vance respondió: “Nos pidieron evitar la parálisis presupuestaria solo si destinamos miles de millones de dólares a la atención médica para inmigrantes indocumentados. Es una propuesta ridícula”.
El cierre actual es el número 21 desde 1976, y revive el recuerdo del más largo en la historia, ocurrido también bajo la administración Trump en 2019, que se extendió por 35 días.