Con las altas temperaturas y el funcionamiento prolongado de los equipos de aire acondicionado, es habitual observar cómo desde sus tuberías de desagüe caen litros de agua que normalmente terminan directamente en el suelo o en el sistema de drenaje. Aunque muchas personas la consideran simplemente un residuo del aparato, esa agua puede tener una segunda vida dentro del hogar.
Sin embargo, hay una advertencia fundamental: el agua producida por el aire acondicionado no debe considerarse potable. Puede resultar útil para determinadas tareas domésticas en las que no se necesita agua apta para el consumo humano, pero no es recomendable beberla, utilizarla para preparar alimentos ni emplearla directamente para la higiene personal.
La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) reconoce el condensado de los sistemas de aire acondicionado como una fuente alternativa de agua que puede recuperarse para determinados usos no potables. Entre ellos se encuentran el riego y diferentes aplicaciones en las que no es necesario utilizar agua destinada al consumo humano. (US EPA)
¿De dónde sale el agua del aire acondicionado?
Contrario a lo que algunas personas pueden pensar, el equipo de aire acondicionado no está fabricando agua ni posee un depósito interno que se vaya vaciando.
El líquido procede de la propia humedad presente en el aire.
Cuando el aire caliente y húmedo de una habitación atraviesa las serpentinas frías del aparato, el vapor de agua se condensa sobre esas superficies. Es un fenómeno similar al que ocurre cuando dejamos un vaso muy frío sobre una mesa y, después de algunos minutos, aparecen pequeñas gotas de agua en la parte exterior.
Esas gotas se acumulan dentro del equipo, pasan a una bandeja y posteriormente son expulsadas mediante el tubo de drenaje.
El Departamento de Energía de Estados Unidos explica que este proceso puede producir cantidades importantes de condensado, especialmente en lugares donde coinciden temperaturas elevadas y una alta humedad ambiental. Cuanto mayor sea la humedad y más trabaje el equipo para refrigerar el ambiente, mayor puede ser la cantidad de agua generada. (The Department of Energy’s Energy.gov)
Por eso, en determinadas viviendas puede resultar sorprendente la cantidad que llega a desperdiciarse diariamente.
Parece agua limpia, pero eso no significa que pueda beberse
Una de las principales confusiones surge precisamente de su apariencia.
El agua que sale del aire acondicionado normalmente se observa transparente y puede parecer completamente limpia.
Además, contiene muy pocos minerales en comparación con muchas aguas de la red pública, porque no procede directamente de ríos, pozos o acuíferos, sino de la condensación de la humedad del ambiente. La EPA señala que el condensado de aire acondicionado generalmente presenta un contenido muy bajo de minerales y sólidos disueltos. (US EPA)
Pero tener pocos minerales no convierte a esta agua en potable ni en agua destilada.
Durante su recorrido puede entrar en contacto con las serpentinas, la bandeja de condensación, polvo ambiental, suciedad, biofilms, hongos u otros microorganismos presentes dentro del sistema.
La propia EPA advierte que el condensado puede favorecer el crecimiento de bacterias procedentes del aire del edificio y recomienda filtración y desinfección cuando vaya a utilizarse de manera que exista contacto directo con personas o posibilidad de inhalar pequeñas gotas. (US EPA)
Por ese motivo, recogerla en un balde no significa que automáticamente se transforme en agua apta para cualquier uso.
Lo que nunca debería hacerse: beberla
El uso que debe descartarse claramente es el consumo humano.
No es recomendable beber directamente el agua procedente del aire acondicionado.
Tampoco debería utilizarse para hacer hielo, preparar café, mate, tereré u otras bebidas.
No existe garantía de que se encuentre libre de microorganismos u otros contaminantes.
Su aspecto transparente no es una prueba de seguridad microbiológica.
La misma precaución se aplica a las mascotas: no debería colocarse como agua de bebida para perros, gatos u otros animales simplemente porque parezca limpia.
El concepto más sencillo es considerarla siempre agua no potable, salvo que haya pasado por un sistema de tratamiento adecuado y se haya comprobado posteriormente que cumple los requisitos sanitarios correspondientes.
Tampoco conviene utilizarla para cocinar
Otra utilización que debe evitarse es la preparación de alimentos.
No debería emplearse para hervir pasta, preparar sopas, lavar frutas y verduras, cocinar arroz o cualquier otra tarea en la que el agua pueda terminar siendo ingerida.
Hervirla podría reducir determinados riesgos microbiológicos, pero no convierte automáticamente al condensado recogido de un aparato doméstico en una fuente de agua potable controlada.
Por ello, resulta innecesario asumir ese riesgo cuando existen muchas otras formas más apropiadas de reutilizarla.
¿Sirve para bañarse o lavarse las manos?
Tampoco es la utilización más recomendable.
El agua recogida directamente del aire acondicionado no debería utilizarse para cepillarse los dientes, lavarse la cara o ducharse.
Existe una diferencia importante entre utilizar agua recuperada mediante un sistema diseñado, tratado y controlado para reutilización y recoger directamente el líquido del tubo de un aire acondicionado doméstico.
La EPA contempla diferentes sistemas de reutilización de aguas no potables, pero señala que la calidad del agua debe ajustarse al uso final y que determinados usos pueden requerir tratamiento adicional. (US EPA)
Uno de sus mejores usos: la limpieza del hogar
Donde el agua del aire acondicionado puede resultar especialmente práctica es en tareas de limpieza que no requieren agua potable.
Puede utilizarse, por ejemplo, para limpiar:
- pisos;
- patios;
- balcones;
- terrazas;
- veredas;
- algunas superficies exteriores;
- herramientas;
- recipientes que no estén destinados a alimentos.
De esta manera, el agua que normalmente sería desperdiciada puede sustituir parte del agua potable que se utiliza todos los días en tareas domésticas.
En una vivienda donde el aire acondicionado funciona durante muchas horas, recuperar regularmente el condensado puede representar un pequeño ahorro acumulativo.
La reutilización de fuentes alternativas de agua precisamente busca reducir el consumo innecesario de agua potable en actividades donde no es indispensable utilizarla. (US EPA)
¿Puede utilizarse para limpiar ventanas?
Sí, y existe una característica que juega a su favor.
Al tener generalmente un contenido mineral muy bajo, puede dejar menos residuos de cal que determinadas aguas provenientes de la red.
Por ese motivo puede resultar práctica para limpiar vidrios, ventanas o algunas superficies donde las marcas provocadas por minerales suelen ser visibles.
Sin embargo, si el agua ha permanecido almacenada durante mucho tiempo o presenta suciedad, olor, partículas o cambios de color, es preferible descartarla.
También puede servir para lavar el automóvil
Otro posible destino es la limpieza exterior del vehículo.
Puede utilizarse principalmente en determinadas etapas del lavado o aclarado.
Su reducido contenido mineral puede ayudar a disminuir las típicas manchas blanquecinas que aparecen cuando las gotas de agua dura se secan sobre la pintura o los cristales.
Pero hay que hacer una distinción importante: no debería sustituir los líquidos específicos que necesita el automóvil.
Por ejemplo, no es recomendable llenar con esta agua el depósito del limpiaparabrisas simplemente porque se encuentre disponible.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) advierten específicamente que llenar el depósito del limpiaparabrisas únicamente con agua, en lugar del líquido formulado para este fin, puede favorecer el crecimiento de determinadas bacterias. (CDC)
Puede servir para lavar el auto por fuera; eso no significa que deba introducirse en sus sistemas internos.
¿Se puede regar las plantas?
Este es probablemente uno de los usos domésticos más conocidos, aunque necesita algunos matices.
La EPA incluye el riego entre los posibles destinos de las fuentes alternativas de agua y señala específicamente que el condensado del aire acondicionado puede utilizarse para ciertas formas de irrigación. (US EPA)
Para una reutilización doméstica sencilla y sin tratamiento, la opción más prudente es destinarla principalmente a plantas ornamentales.
Existe, sin embargo, otra característica que debemos considerar.
El condensado tiene pocos minerales.
Esto puede parecer una ventaja, pero las plantas necesitan nutrientes minerales para desarrollarse correctamente. Por lo tanto, utilizar exclusivamente agua del aire acondicionado durante largos periodos no necesariamente es lo ideal para todas las especies.
Puede alternarse con la fuente de agua habitual y mantener una fertilización adecuada dependiendo de las necesidades de cada planta.
¿Y para una huerta o plantas que producen alimentos?
Aquí conviene ser mucho más prudentes.
La nota original de 20minutos recomienda evitar su utilización en hortalizas, verduras, plantas frutales o hierbas aromáticas cuando se trata del condensado recogido directamente del aparato doméstico. (www.20minutos.es – Últimas Noticia)
Desde el punto de vista técnico, la posibilidad de utilizar agua recuperada para riego depende de su calidad, del método de aplicación, del tratamiento que haya recibido y de las normas sanitarias correspondientes.
Por eso no es correcto asumir que todo condensado es automáticamente seguro para cualquier cultivo comestible.
Si simplemente colocamos un recipiente debajo del tubo del aire acondicionado de casa, la alternativa más conservadora es utilizar esa agua para plantas ornamentales y reservar el agua de calidad controlada para los vegetales destinados al consumo.
Puede utilizarse para la cisterna del inodoro
Otro de los usos con mayor potencial de ahorro es el inodoro.
La descarga del sanitario utiliza una cantidad importante de agua que no necesita ser potable.
La reutilización de agua para descarga de inodoros es, de hecho, uno de los usos no potables contemplados por la EPA. (US EPA)
En una instalación doméstica sencilla, el agua recuperada puede aprovecharse manualmente siempre que se haga de forma segura.
En sistemas permanentes o instalaciones que conecten depósitos de agua recuperada a la vivienda se requieren mayores precauciones, ya que deben evitarse conexiones que puedan contaminar la red de agua potable y respetarse las normas sanitarias y de construcción aplicables.
Por ello, una cosa es echar manualmente agua recuperada en la cisterna y otra muy distinta instalar un sistema conectado a las tuberías de la vivienda.
¿Sirve para la plancha?
Puede parecer una excelente opción porque contiene poca cal, pero aquí tampoco existe una respuesta universal.
El agua del condensado comparte con el agua destilada la característica de presentar pocos minerales, pero no es agua destilada ni estéril.
Además, los fabricantes de planchas no recomiendan todos el mismo tipo de agua.
Algunos aparatos están preparados para funcionar con agua corriente; otros permiten agua desmineralizada bajo determinadas condiciones.
Por eso, antes de colocar condensado del aire acondicionado en una plancha de vapor, lo aconsejable es consultar específicamente el manual del aparato.
Ahorrar unos litros de agua no compensa dañar una plancha o anular las recomendaciones del fabricante.
No conviene almacenarla durante demasiado tiempo
Otro aspecto importante es la forma de almacenamiento.
Aunque el agua salga aparentemente transparente del aire acondicionado, una vez depositada en un recipiente puede contaminarse y permanecer estancada.
Los microorganismos pueden multiplicarse cuando disponen de agua, nutrientes y condiciones ambientales favorables.
La EPA advierte específicamente que en el condensado pueden desarrollarse bacterias provenientes del aire. (US EPA)
Por eso, si se pretende reutilizarla en casa, es preferible recogerla en recipientes limpios, mantenerlos cubiertos y utilizar el agua en un periodo relativamente corto.
No es buena idea acumular durante semanas grandes bidones de agua de aire acondicionado sin ningún tipo de tratamiento o mantenimiento.
Si comienza a presentar olor extraño, coloración, suciedad visible, algas o sedimentos, lo razonable es desecharla.
También importa la limpieza del propio aire acondicionado
La calidad del condensado está directamente relacionada con las superficies por las que pasa.
Un equipo con filtros sucios, bandejas deterioradas o acumulación importante de polvo tendrá más posibilidades de contaminar el agua durante su recorrido.
La limpieza y el mantenimiento periódico del aire acondicionado no solo resultan importantes para su rendimiento y calidad del aire interior, sino también para evitar acumulaciones de suciedad y agua dentro del propio aparato.
La tubería de desagüe también debe mantenerse en buenas condiciones.
Si se obstruye, el agua puede retroceder y provocar filtraciones, malos olores e incluso daños en paredes y techos.
¿Cuánta agua puede generar un aire acondicionado?
No existe una cantidad fija.
La producción depende de factores como la humedad relativa del ambiente, la temperatura, la potencia del equipo, el tiempo que permanece encendido y la cantidad de aire que procesa.
Un aparato funcionando en un clima seco puede generar relativamente poca agua.
El mismo equipo trabajando durante horas en un ambiente caluroso y muy húmedo puede producir considerablemente más.
El Departamento de Energía estadounidense destaca precisamente que el potencial de recuperación del condensado aumenta en zonas con veranos cálidos y húmedos. (The Department of Energy’s Energy.gov)
Por eso, en determinadas regiones recuperar esta agua puede tener mucho más sentido que en otras.
No es agua “sucia”, pero tampoco es agua potable
Quizás esta sea la mejor manera de comprenderla.
El agua del aire acondicionado se encuentra en una situación intermedia.
No debe considerarse automáticamente un desecho inútil, porque puede sustituir perfectamente al agua potable en numerosas tareas.
Pero tampoco debe confundirse con agua limpia apta para cualquier utilización.
La EPA considera el condensado una fuente aprovechable de agua alternativa y destaca su bajo contenido en minerales, pero también advierte que puede contener o desarrollar microorganismos y que algunos usos requieren filtración y desinfección. (US EPA)
Una forma sencilla de ahorrar agua en casa
La reutilización del condensado es un ejemplo de cómo pequeños cambios cotidianos pueden evitar el desperdicio de un recurso cada vez más importante.
En lugar de permitir que el agua producida durante horas de funcionamiento del aire acondicionado termine directamente en el desagüe, puede recogerse y utilizarse para limpiar pisos, patios, algunas superficies, lavar exteriormente el vehículo, regar determinadas plantas o contribuir a la descarga del inodoro.
La clave está en no confundir reutilización con potabilidad.
El hecho de que el agua provenga de la condensación no garantiza que sea adecuada para beber.
Tampoco significa que sea equivalente al agua destilada.
¿Qué podemos hacer con ella?
En términos prácticos, el agua del aire acondicionado sí puede tener una segunda vida para actividades que no requieren agua potable, especialmente limpieza y determinados tipos de riego.
Para usos en los que una persona pueda ingerirla, inhalar pequeñas gotas o mantener un contacto directo importante con ella, las precauciones deben ser mucho mayores y puede ser necesario un tratamiento adecuado. (US EPA)
Así, un líquido que normalmente consideramos un simple residuo puede convertirse en un pequeño recurso doméstico.
La regla más sencilla para utilizarlo de forma responsable es esta: aprovechar el agua del aire acondicionado para ahorrar agua potable, pero nunca tratarla como si fuera potable solo porque se vea transparente.