Según el Banco Central del Paraguay, la percepción sobre la economía cayó significativamente en junio, afectada por el encarecimiento de alimentos y combustibles.
La confianza de los consumidores paraguayos retrocedió en junio y volvió a ubicarse en zona de pesimismo, según el último informe del Índice de Confianza del Consumidor (ICC) publicado por el Banco Central del Paraguay (BCP). El indicador cerró el mes con un nivel de 47,67 puntos, lo que representa una caída de 5,79 puntos con respecto a mayo y de 5,15 puntos frente al mismo mes del año pasado.
La zona de pesimismo se considera cuando el índice cae por debajo de los 50 puntos, umbral que divide la percepción favorable de la desfavorable entre los consumidores. Esta situación refleja una percepción negativa tanto sobre la situación económica actual como sobre las expectativas a corto plazo.
Durante la presentación del informe, Gustavo Cohener, gerente de Estadísticas Económicas del BCP, explicó que la confianza del consumidor puede sufrir fluctuaciones estacionales. No obstante, reconoció que la suba sostenida de precios, especialmente en alimentos y combustibles, ha impactado directamente en el ánimo de los hogares.
“Históricamente, los meses de abril y junio tienden a mostrar los valores más bajos del índice, pero en este caso también influyeron factores como la inflación en productos básicos, que reduce la capacidad de gasto y ahorro de las familias”, señaló Cohener.
Caída generalizada en los subíndices
El retroceso no solo se observó en el índice general, sino también en sus componentes. El Índice de Situación Económica (ISE), que mide la percepción sobre las condiciones actuales, se ubicó en 33,80 puntos, lo que marca una baja tanto intermensual como interanual.
Por su parte, el Índice de Expectativas Económicas (IEE), que evalúa las proyecciones a futuro, también sufrió un deterioro: cayó 5,59 puntos respecto a mayo, situándose en 61,54, y mostró una disminución interanual de 5,67 puntos.
Menor capacidad de ahorro en los hogares
Otro dato preocupante revelado en el informe es la baja predisposición al ahorro. Solo el 19,25% de los encuestados manifestó contar con posibilidades de ahorrar, una cifra 6,50 puntos porcentuales inferior a la registrada en mayo.
Este indicador, que se mantiene históricamente bajo en el país, refleja las crecientes dificultades que enfrentan los hogares para generar excedentes ante el aumento del costo de vida.
Contexto económico desafiante
El informe del BCP llega en un contexto de presión inflacionaria persistente, impulsada principalmente por el encarecimiento de alimentos, transporte y servicios básicos. Si bien la actividad económica mantiene un crecimiento moderado, la percepción de los consumidores sobre su bienestar financiero sigue siendo frágil.
Expertos consultados sostienen que, para recuperar la confianza, será clave la estabilidad de precios y una mejora tangible en los ingresos reales de la población.