El mercado paraguayo de combustibles enfrenta una nueva escalada de precios. Un emblema privado ya aplicó un aumento al diésel durante el fin de semana y otras distribuidoras analizan seguir el mismo camino, ante el fuerte incremento de los costos internacionales del petróleo. La situación vuelve a poner en alerta a consumidores y sectores vinculados al transporte.
Los precios de los combustibles vuelven a estar bajo presión en Paraguay debido al fuerte incremento registrado en las cotizaciones internacionales del petróleo, en un escenario marcado por la creciente tensión en Medio Oriente y las dificultades que afectan el transporte de hidrocarburos a través de rutas estratégicas.
Lo que inicialmente había sido anunciado como una nueva suba inminente de los emblemas privados comenzó a concretarse durante el fin de semana. La firma Puma reajustó sus precios y aumentó G. 300 por litro el diésel común Tipo III, mientras que el diésel premium ION Tipo I tuvo un incremento de G. 600.
Con la modificación, los nuevos precios quedaron en G. 8.990 por litro para el diésel común y G. 11.100 para el diésel premium. Por el momento, las naftas de esta empresa no registraron modificaciones.
El ajuste representa la quinta suba aplicada por los emblemas privados durante 2026, en un mercado que viene absorbiendo sucesivos incrementos desde comienzos del año.
Más empresas podrían ajustar sus precios
La expectativa está puesta ahora en los demás emblemas privados. Referentes del sector ya habían advertido que el incremento de los costos de reposición hacía cada vez más difícil mantener los precios vigentes.
Según estimaciones difundidas por referentes del sector, el costo de reposición del diésel se encuentra alrededor de G. 9.200 por litro, mientras que el precio al público todavía se ubica por debajo de ese nivel en varias estaciones. A esto deben agregarse los márgenes correspondientes a los distintos eslabones de la cadena de comercialización.
Días atrás, representantes de las distribuidoras privadas habían señalado que el sector estaba absorbiendo pérdidas debido a la diferencia entre los costos de importación y los precios de venta. También se manejaban estimaciones de incrementos de entre G. 600 y G. 800 por litro para el diésel, aunque el ajuste final depende de cada empresa, sus existencias y sus costos de reposición.
Por ese motivo, la posibilidad de nuevas remarcaciones durante los próximos días permanece abierta.
El petróleo vuelve a dispararse
La presión sobre los combustibles paraguayos está directamente relacionada con la situación del mercado internacional.
Luego de cerrar la semana pasada por encima de los US$ 100 por barril, el petróleo volvió a experimentar una fuerte escalada. Este lunes, el WTI llegó a superar los US$ 103 por barril, mientras que el Brent alcanzó aproximadamente US$ 108, en medio de nuevos ataques contra infraestructura energética y embarcaciones en la región.
La situación genera preocupación porque el estrecho de Ormuz constituye una de las principales rutas mundiales para el transporte de petróleo. Las dificultades para garantizar la navegación y el riesgo de nuevas interrupciones del suministro elevan la incertidumbre y presionan las cotizaciones internacionales.
La semana pasada, el WTI había cerrado en torno a los US$ 100,05, acumulando una fuerte ganancia semanal, mientras el Brent se ubicaba en aproximadamente US$ 104,61.
¿Qué pasa con Petropar?
Mientras los emblemas privados comenzaron a reajustar sus valores, Petropar mantiene por ahora sus precios vigentes, aunque el escenario internacional también representa una presión para la petrolera estatal.
Actualmente, los valores informados para las estaciones de Petropar son:
– Diésel Porã (común): G. 8.290 por litro.
– Diésel Mbarete: G. 10.300 por litro.
– Nafta Kape 88: G. 6.990 por litro.
– Nafta Oikoite 93: G. 7.490 por litro.
– Nafta Aratirí: G. 8.840 por litro.
El titular de Petropar, William Wilka, ya había señalado que la empresa analiza el comportamiento de los precios internacionales y que cualquier eventual ajuste buscaría realizarse de manera gradual y previsible.
Un impacto que va más allá del tanque
La nueva escalada del petróleo genera preocupación no solamente entre los automovilistas. Un incremento sostenido del precio del diésel puede trasladarse progresivamente a los costos del transporte de cargas y pasajeros, la logística, la producción y la distribución de bienes.
El escenario también llega después de varios aumentos acumulados durante el año. En el caso del diésel común, los precios privados ya habían registrado un incremento cercano al 39% desde febrero, mientras que Petropar también acumula una importante variación en sus valores.
Por ahora, la atención del mercado paraguayo está centrada en la evolución del petróleo internacional y en la decisión que adopten los principales emblemas privados durante los próximos días. Si las cotizaciones continúan en niveles elevados, la presión para nuevas remarcaciones podría intensificarse, con un impacto directo sobre el bolsillo de los consumidores.