Un joven que manifestó haber bailado con las víctimas permanece aprehendido, mientras que su empleador se presentó para aportar información y no estaba privado de libertad al momento del reporte. Los investigadores siguen buscando la camioneta en la que fueron llevadas las mujeres antes de ser halladas baleadas en el cementerio municipal.
La investigación del ataque contra Rebeca Martínez Aricaye, de 28 años, y Carolina Aguilar, de 32, sumó este martes la presentación de dos hombres que estuvieron en la fiesta a la que habían asistido las víctimas en Eusebio Ayala, departamento de Cordillera.
Se trata de Lucas Ancelmo Núñez Silva, de 19 años, y su empleador, Juan Manuel Durañona Peralta, de 37. Ambos se pusieron a disposición de las autoridades para aportar información sobre el encuentro previo al ataque, aunque sus situaciones son diferentes: el joven quedó aprehendido, mientras que su patrón no estaba bajo esa medida al momento de la información policial.
El caso es investigado por la fiscala Norma Salinas y equipos de la Policía Nacional. Martínez Aricaye murió como consecuencia del ataque, mientras que Aguilar permanece hospitalizada, luchando por su vida.
El joven afirmó que conoció a las víctimas durante la fiesta
El comisario Óscar Acuña, jefe del Departamento de Investigaciones de Cordillera, confirmó que Núñez Silva permanece en carácter de aprehendido.
El joven, de nacionalidad argentina y señalado como oriundo de Pilar, departamento de Ñeembucú, trabaja como cuidador de caballos. Su presencia en la celebración forma parte de los hechos que las autoridades buscan esclarecer para reconstruir las horas anteriores a la agresión.
De acuerdo con lo manifestado por Núñez Silva a la Policía, conoció a las dos mujeres durante la fiesta y bailó con ellas. Esa es la versión que aportó sobre el contacto que mantuvo con las víctimas.
La información difundida no detalla los fundamentos de su aprehensión ni establece una participación comprobada del joven en el ataque. Su situación deberá ser evaluada dentro de la investigación.
Su empleador acudió para brindar más información
Juan Manuel Durañona Peralta también se presentó ante las autoridades. El hombre, identificado como patrón de Núñez Silva, estuvo en la misma celebración en la que se encontraban las mujeres.
Según explicó el comisario Acuña, Durañona acudió con la intención de brindar más datos. Al momento del reporte, no estaba aprehendido y la fiscala todavía no había dispuesto una medida en su contra.
El jefe policial señaló además que ninguno de los dos hombres registra antecedentes penales. La presentación de ambos incorpora sus versiones a las diligencias, pero no permite, por sí sola, atribuirles responsabilidad en lo ocurrido.
Continúa la búsqueda de la camioneta blanca
Uno de los puntos centrales de la investigación sigue siendo la localización de una camioneta blanca, tipo Toyota Fortuner, en la que fueron llevadas las víctimas.
Los datos iniciales señalan que las mujeres se dirigían a su vivienda a bordo de una motocicleta cuando fueron perseguidas y posteriormente subidas al vehículo. Hasta el momento de la información policial, no se tenían datos sobre la ubicación de la camioneta.
Los investigadores presumen que en su interior viajaban entre tres y cuatro personas. Esa cantidad continúa siendo parte de una reconstrucción preliminar y deberá ser corroborada con los elementos que se incorporen al caso.
La identificación del rodado y de sus ocupantes resulta relevante para esclarecer el traslado de las víctimas y determinar qué ocurrió antes de que fueran abandonadas en el cementerio.
Cuatro equipos policiales trabajan en el caso
El Departamento de Investigaciones mantiene cuatro grupos de agentes abocados a las pesquisas. El comisario Acuña indicó que unas seis personas están siendo buscadas por su presunta participación en el hecho.
La cifra mencionada comprende a las personas cuya posible vinculación se investiga y no debe confundirse con el número estimado de ocupantes de la camioneta. Por ahora, no se han precisado públicamente los roles que habría tenido cada una.
Las diligencias buscan reconstruir la secuencia que comenzó tras la celebración y terminó con el hallazgo de las dos mujeres heridas de bala en el predio del cementerio de Eusebio Ayala.
El motivo del ataque aún se desconoce
Rebeca Martínez Aricaye y Carolina Aguilar fueron encontradas durante la mañana del lunes 28 de setiembre. La primera falleció, mientras que la segunda sobrevivió y continúa recibiendo atención hospitalaria.
Pese a las nuevas presentaciones y al despliegue policial, el motivo de la agresión todavía no fue esclarecido. Tampoco se ha comunicado una reconstrucción definitiva que permita establecer la intervención de cada persona investigada.
La causa continúa con la evaluación de las versiones aportadas, la búsqueda de las personas señaladas por los investigadores y los esfuerzos para localizar la camioneta utilizada en el traslado de las víctimas.