El movimiento Honor Colorado logró una contundente victoria en las elecciones internas de la Asociación Nacional Republicana (ANR), imponiéndose en los principales distritos del país y reafirmando su predominio dentro del Partido Colorado.
La jornada electoral, además de definir las candidaturas que competirán en las elecciones municipales de octubre, se convirtió en una importante medición de fuerzas de cara al escenario político nacional con vistas a los comicios generales de 2028.
Los resultados confirmaron la fortaleza de la estructura política liderada por el presidente de la ANR, Horacio Cartes, frente a los sectores disidentes agrupados principalmente en Fuerza Republicana y Colorado Añetete.
La derrota de la disidencia representa un nuevo revés para el espacio político identificado con el expresidente Mario Abdo Benítez, cuyos candidatos no lograron frenar el avance del oficialismo en la mayoría de los municipios del país.
Incluso antes del cierre de las votaciones, Abdo Benítez había manifestado que su sector debía acompañar a los candidatos surgidos de las urnas, en un contexto donde las posibilidades de revertir el predominio cartista aparecían cada vez más limitadas.
Las internas movilizaron a más de 2,8 millones de afiliados habilitados para sufragar y pusieron en disputa más de 16.700 precandidaturas para intendencias y concejalías en todo el territorio nacional.
Asunción, la principal conquista
Uno de los triunfos más significativos para el oficialismo se registró en la capital del país. El candidato de Honor Colorado, Camilo Pérez, se impuso en las internas de la ANR y se convirtió en el postulante colorado para disputar la Intendencia de Asunción en las elecciones municipales de octubre.
La victoria en la capital es considerada estratégica para el cartismo, que busca recuperar espacios clave y fortalecer su presencia en los principales centros urbanos del país.
Ñemby, la excepción en Central
En el Departamento Central, considerado uno de los principales bastiones electorales del país, la disidencia colorada solo logró imponerse en el distrito de Ñemby, constituyéndose en una de las pocas victorias de los sectores opositores al oficialismo partidario.
Con las internas ya definidas, la atención política se traslada ahora a las elecciones municipales de octubre, donde el Partido Colorado buscará mantener su hegemonía territorial y consolidar los resultados obtenidos en esta primera gran pulseada electoral.