Bogotá, Colombia
La Policía Nacional de Colombia capturó este viernes en Bogotá al italiano Giuseppe Palermo, alias Peppe, considerado el principal enlace de la mafia italiana ‘Ndrangheta en América Latina y uno de los cerebros detrás del tráfico de cocaína desde la región hacia Europa.
Palermo fue detenido en vía pública mientras salía de una tienda de abastos, en un operativo sorpresa ejecutado por agentes de fuerzas especiales encapuchados y armados con fusiles automáticos. Sobre él pesaba una circular roja de Interpol, y las autoridades italianas ya solicitaron formalmente su extradición.
La captura se produjo en el marco de una megaoperación internacional coordinada por Europol y la Policía del Reino Unido, en la que fueron detenidas 21 personas, en su mayoría en el sur de Italia.
Enlace clave con el clan del Golfo
Según informó el general Carlos Triana, director de la Policía colombiana, Palermo lideraba desde América Latina la compra de grandes cargamentos de cocaína provenientes de Colombia, Ecuador y Perú, además de coordinar las rutas marítimas y terrestres del tráfico de estupefacientes hacia Europa.
Palermo está vinculado al clan Platì, una de las facciones más herméticas y violentas de la mafia calabresa ‘Ndrangheta, que ha establecido alianzas con carteles sudamericanos y albaneses.
“Giuseppe Palermo es considerado el máximo cabecilla de la mafia italiana en América Latina”, afirmó el general Triana en un mensaje publicado en la red social X (antes Twitter).
La ‘Ndrangheta, con base en la región de Calabria, es actualmente la organización mafiosa más poderosa de Italia, con fuerte control sobre el tráfico de cocaína a nivel internacional.
Segunda captura de peso en 2024
Esta detención se suma a la de Emanuele Gregorini, capturado en marzo pasado en la ciudad colombiana de Cartagena. Gregorini también está señalado como miembro de la ‘Ndrangheta y presunto coordinador de envíos de droga desde puertos del Caribe colombiano.
Ambos operaban en alianza con el clan del Golfo, la organización criminal más poderosa de Colombia, con más de 7.500 integrantes activos. El grupo, de origen paramilitar, mantiene desde 2022 un intento de diálogo con el gobierno de Gustavo Petro, aunque sin avances significativos.
Colombia atraviesa actualmente una de sus mayores crisis de seguridad de la última década, marcada por el resurgimiento de la violencia armada, los enfrentamientos entre bandas criminales, y el aumento del narcotráfico, en medio de una guerra interna que ya lleva más de medio siglo.