Un mismo conductor fue detenido dos veces en menos de 72 horas por transportar cargas millonarias de productos electrónicos, principalmente celulares, ingresados ilegalmente desde Paraguay hacia territorio brasileño.
Ambos procedimientos ocurrieron en el Estado de Paraná, en el marco de operativos conjuntos entre la Receita Federal (aduana brasileña) y la Policía Rodoviaria Federal.
La primera detención se produjo el viernes 11 de julio en la ruta BR-277, a la altura del municipio de Céu Azul, en el oeste del estado. El conductor, a bordo de una carreta con matrícula brasileña, levantó sospechas por su actitud nerviosa al pasar por el puesto de control. El vehículo, que aparentemente estaba vacío, ocultaba bajo una lona 74 cajas con aproximadamente 3.200 teléfonos celulares sin documentación fiscal, distribuidos en 45 unidades por caja. El valor estimado de la carga incautada asciende a 2,5 millones de reales (unos USD 445.000).
El hombre fue detenido en flagrancia y trasladado a la sede de la Policía Federal en Foz de Iguazú, donde recuperó su libertad tras el pago de una fianza.
Sin embargo, apenas tres días después, en la mañana del lunes 14 de julio, el mismo conductor volvió a ser sorprendido en una operación similar. Esta vez, la interceptación tuvo lugar en el municipio de Francisco Beltrão, al suroeste del Estado de Paraná, donde se descubrió otro camión —también bajo su mando— transportando 60 cajas con 2.700 celulares y otros dispositivos electrónicos como tablets y MacBooks.
La carga estaba nuevamente oculta bajo una lona, y su valor también fue estimado en 2,5 millones de reales, elevando el total del contrabando detectado en ambas operaciones a más de 5 millones de reales (aproximadamente USD 895.000 o G. 7.000 millones).
El vehículo fue trasladado a la Inspectoría de la Receita Federal en Capanema, mientras que el conductor quedó nuevamente detenido a disposición de la justicia.
Desde la Receita Federal recordaron que el ingreso de productos extranjeros sin documentación ni pago de tributos constituye delito de contrabando, penado con prisión y decomiso de la mercadería. Las autoridades también señalaron que los operativos de fiscalización y represión continúan intensificándose en la región fronteriza con Paraguay, donde el contrabando se mantiene como una problemática persistente, alimentada por métodos cada vez más sofisticados y reincidentes.