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Abogado afirma que Hugo Javier fue golpeado con guantes de boxeo en su celda y pagó G. 35.000 para que no lo mataran

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El abogado Guillermo Gayoso reveló una nueva versión sobre el misterioso episodio que dejó gravemente herido al exgobernador de Central Hugo Javier González dentro de la Penitenciaría Industrial La Esperanza. Según aseguró, familiares le comunicaron que el exanimador ya comenzó a hablar y relató que fue brutalmente golpeado con guantes de boxeo dentro de su celda y que incluso entregó G. 35.000 para evitar que lo mataran. La versión contradice la hipótesis preliminar de la Fiscalía, que hasta ahora considera posible una caída accidental.

El caso de Hugo Javier González Alegre dio este martes un giro inesperado luego de que uno de los abogados de su familia revelara detalles de lo que supuestamente habría comenzado a contar el propio exgobernador después de recuperar progresivamente la capacidad de comunicarse.

El abogado Guillermo Gayoso aseguró que Hugo Javier habría manifestado a sus familiares que no sufrió simplemente una caída dentro del sanitario de su celda, sino que fue víctima de una agresión.

Según la versión transmitida por la familia al profesional, el exgobernador habría sido golpeado reiteradamente utilizando guantes de boxeo.

Gayoso agregó un elemento todavía más llamativo: Hugo Javier supuestamente tuvo que entregar G. 35.000 para que sus agresores no acabaran con su vida.

La afirmación introduce una hipótesis completamente diferente dentro de una investigación que durante las últimas semanas comenzó a inclinarse hacia la posibilidad de una caída accidental.

Sin embargo, existe una aclaración fundamental.

El abogado reconoció que todavía no habló personalmente con Hugo Javier.

Todo lo que relató públicamente le fue comunicado por familiares que sí tuvieron contacto con el exgobernador durante su proceso de recuperación.

Por lo tanto, hasta que Hugo Javier pueda declarar formalmente ante el Ministerio Público, esta versión constituye un relato indirecto que deberá ser contrastado con las demás evidencias reunidas.

Familia asegura que Hugo Javier ya comenzó a hablar

El avance médico registrado durante los últimos días permitió que el exgobernador comenzara progresivamente a comunicarse.

Durante las primeras etapas de su internación permaneció sedado, con asistencia respiratoria y bajo cuidados intensivos debido al grave traumatismo sufrido.

Posteriormente comenzó a responder a estímulos, mover las extremidades, reconocer a personas y comunicarse mediante gestos.

La recuperación continuó hasta el punto de poder articular algunas palabras.

Es precisamente en este momento cuando, según Gayoso, Hugo Javier habría comenzado a proporcionar información sobre lo ocurrido dentro de la Penitenciaría Industrial La Esperanza.

La familia sostiene que el relato recibido cambia por completo el escenario investigativo.

“Le pegaron muchísimo”, sostiene el abogado

Gayoso afirmó que, según lo que le transmitieron los familiares, el exgobernador habría mencionado una golpiza dentro de la celda.

El profesional aseguró que habría sido atacado utilizando un guante de boxeo.

También afirmó que los golpes fueron numerosos.

La utilización de un guante, de confirmarse, podría adquirir especial relevancia para los investigadores porque modificaría la manera en que deben interpretarse determinadas lesiones.

Sin embargo, será necesario establecer si existe alguna evidencia material que respalde ese relato.

Hasta ahora no se informó sobre el hallazgo de guantes de boxeo dentro de la celda ni sobre imágenes que muestren directamente una agresión.

Habría pagado G. 35.000 para que no lo mataran

El segundo dato revelado por el abogado está relacionado con una supuesta entrega de dinero.

Gayoso señaló que Hugo Javier habría pagado G. 35.000 para conseguir que sus agresores dejaran de golpearlo y evitar que lo mataran.

La afirmación abre numerosos interrogantes.

¿A quién habría entregado el dinero?

¿En qué momento ocurrió?

¿Quién recibió la suma?

¿El pago se produjo antes, durante o después de la supuesta agresión?

¿Había antecedentes de exigencias económicas contra el exgobernador?

Todos estos puntos deberán ser aclarados si Hugo Javier logra prestar una declaración formal.

También será necesario determinar si otras personas dentro del penal conocían la existencia de alguna supuesta extorsión.

El abogado sostiene que Hugo Javier está asustado

Gayoso manifestó además que su cliente se encontraría con mucho temor debido a lo sucedido.

La situación adquiere particular sensibilidad debido a que Hugo Javier debe continuar cumpliendo una condena de prisión.

Por eso, si la denuncia de agresión llega a confirmarse, también deberá evaluarse bajo qué condiciones podría regresar eventualmente a un establecimiento penitenciario una vez que reciba el alta médica.

La seguridad del condenado pasaría entonces a convertirse en otro elemento de análisis para las autoridades.

¿Por qué un guante de boxeo?

El abogado hizo especial énfasis en el supuesto instrumento utilizado durante la agresión.

Gayoso, quien manifestó ser aficionado a los deportes de combate, sostuvo que el uso de guantes podría disminuir determinadas marcas visibles relacionadas con una pelea.

No obstante, establecer médicamente qué produjo las lesiones de Hugo Javier corresponde a los especialistas forenses.

La gravedad del traumatismo que presentó llevó precisamente a que se realizaran diferentes estudios durante las últimas semanas.

Las lesiones craneofaciales y otros traumatismos se convirtieron en uno de los principales puntos de discusión dentro de la investigación.

La versión aparece cuando la Fiscalía apuntaba hacia una caída

Las declaraciones del abogado surgen después de que el Ministerio Público divulgara varios elementos que, analizados en conjunto, respaldaban de manera preliminar la posibilidad de una caída.

El episodio ocurrió el domingo 6 de septiembre dentro de la celda N.º 2 del Pabellón D Alta de la Penitenciaría Industrial La Esperanza, en Asunción.

Una de las principales evidencias consideradas fue la declaración de Luis Giménez, compañero de celda de Hugo Javier.

Según la investigación, su relato sobre una caída coincide en aspectos importantes con otras declaraciones recogidas posteriormente.

Las cámaras son una pieza central

Otro de los elementos relevantes son las imágenes del circuito cerrado de la penitenciaría.

Los investigadores establecieron que aproximadamente desde las 16:00 hasta el momento en que se solicitó auxilio, Hugo Javier y su compañero permanecieron dentro de la celda.

Las imágenes disponibles no mostrarían el ingreso o salida de terceras personas durante ese período.

Este dato representa ahora uno de los principales puntos que deberán ser contrastados con la nueva versión de una supuesta agresión.

Si Hugo Javier sostiene que fue atacado, será necesario determinar cuándo habría ocurrido la golpiza.

También deberá establecerse si sucedió durante un período anterior al registrado por las cámaras analizadas o si existe algún sector que no quede cubierto por el sistema de vigilancia.

El compañero de celda cobra todavía mayor importancia

La presencia de Luis Giménez dentro de la celda se vuelve ahora especialmente relevante.

Si efectivamente no ingresó ninguna tercera persona durante las horas inmediatamente anteriores al pedido de auxilio, su testimonio será fundamental para reconstruir lo sucedido.

La Fiscalía ya inspeccionó físicamente al compañero de celda y no encontró lesiones que, por sí solas, permitan concluir que protagonizó una pelea con Hugo Javier.

Eso tampoco constituye una prueba definitiva de que no haya existido algún otro episodio.

Pero forma parte del conjunto de elementos considerados por los investigadores.

La escena permite una caída, según la investigación

Los fiscales también analizaron las características físicas del sanitario.

Fotografías, videos y mediciones permitieron establecer que existe un desnivel y varias superficies rígidas contra las cuales una persona podría golpearse durante una caída.

Una hipótesis biomecánica incluso planteó la posibilidad de que Hugo Javier hubiera caído desde un sector elevado cercano al inodoro hacia el piso, con desplazamiento de la cabeza en dirección al lavatorio o la pared.

Esa explicación fue considerada físicamente posible.

No obstante, que una caída sea posible no significa automáticamente que esté demostrado que eso fue lo que ocurrió.

La investigación continúa abierta.

El informe forense tampoco cerró definitivamente la posibilidad de agresión

La medicina forense analizó distintas explicaciones posibles para las lesiones.

Entre ellas se consideró una caída accidental, una caída desde mayor altura, un evento médico seguido de caída e incluso una agresión por terceros.

También se contempló una combinación de circunstancias.

El estudio estableció que la cantidad y gravedad de las fracturas no permiten, por sí solas, determinar cuántos impactos existieron ni establecer automáticamente si fueron accidentales o intencionales.

Este punto adquiere ahora renovada importancia ante las declaraciones realizadas por el abogado.

Hugo Javier tenía además un cuadro médico previo

La investigación también detectó que el exgobernador atravesaba problemas de salud antes del episodio.

Presentaba fiebre y dolor de oído.

Posteriormente se confirmó que padecía una meningitis bacteriana.

Los médicos determinaron además que tenía un cuadro de sinusitis y explicaron que la infección pudo alcanzar estructuras cerebrales después del traumatismo sufrido.

Por esta razón también se analizó la posibilidad de que hubiera ocurrido primero una descompensación médica y posteriormente una caída.

Durante la asistencia se reportaron además episodios convulsivos.

Todo esto complica considerablemente la reconstrucción.

La Fiscalía todavía necesita escuchar al protagonista

Hasta ahora existe una gran ausencia dentro del expediente: la declaración formal del propio Hugo Javier.

Mientras permaneció inconsciente o con dificultades neurológicas, los fiscales no podían interrogarlo.

Ahora su evolución favorable abre la posibilidad de que eventualmente pueda prestar declaración.

Este testimonio podría convertirse en una de las piezas más importantes del caso.

Sin embargo, antes deberá determinarse que se encuentra suficientemente lúcido y en condiciones médicas de comprender preguntas y responderlas adecuadamente.

La Fiscalía pidió al Hospital Nacional de Itauguá información sobre su estado neurológico y nivel de lucidez.

También solicitó datos sobre las personas que lo visitaron recientemente.

Fiscalía busca identificar a quienes hablaron con él

El fiscal Luis Chamorro, encargado de investigar las circunstancias del episodio, pretende conocer quiénes tuvieron contacto con Hugo Javier durante los últimos días.

La intención es convocar eventualmente a esas personas para que declaren.

Esto adquiere especial relevancia después de las afirmaciones realizadas por Gayoso.

Si familiares escucharon directamente a Hugo Javier decir que fue golpeado, podrán ser llamados a explicar ante el Ministerio Público exactamente qué dijo, cuándo lo dijo y en qué condiciones se encontraba.

Posteriormente, cuando los médicos lo autoricen, la investigación buscará obtener la versión directamente del exgobernador.

El abogado todavía no escuchó personalmente el relato

Esta diferencia debe quedar especialmente clara.

Gayoso no dijo haber escuchado directamente de Hugo Javier la narración sobre los guantes de boxeo y los G. 35.000.

Fue la familia la que transmitió esa información al abogado.

Por eso, desde el punto de vista investigativo existen varios pasos antes de considerar acreditada la nueva versión.

Primero podrán declarar los familiares.

Posteriormente podrá hacerlo el propio Hugo Javier.

Finalmente, cada afirmación tendrá que ser contrastada con cámaras, pericias médicas, testimonios y otros elementos.

Dos relatos completamente diferentes

El caso queda ahora dividido entre dos escenarios.

Por un lado está la hipótesis que venía adquiriendo fuerza dentro de la investigación fiscal: Hugo Javier pudo haber sufrido una caída compleja dentro del sanitario, posiblemente vinculada o acompañada por un problema médico.

Por otro aparece ahora la versión transmitida por su familia: habría sido golpeado deliberadamente dentro de la celda y obligado a pagar dinero para evitar que lo mataran.

Ambas reconstrucciones son sustancialmente diferentes.

Por eso, la declaración del exgobernador puede resultar determinante.

¿Qué ocurrió realmente el 6 de septiembre?

La pregunta que existe prácticamente desde el comienzo permanece abierta.

Hugo Javier fue encontrado gravemente lesionado dentro de su celda.

Tenía traumatismos de considerable importancia.

Necesitó asistencia de emergencia, fue trasladado inicialmente a diferentes centros asistenciales y posteriormente quedó internado en el Hospital Nacional de Itauguá.

Durante los primeros días, su cuadro fue crítico.

Fue intubado y necesitó asistencia respiratoria.

También desarrolló meningitis.

Su recuperación posterior permitió que progresivamente comenzara a responder a estímulos, respirar sin asistencia, alimentarse y recuperar movilidad.

Ahora aparece la posibilidad de que también pueda comenzar a reconstruir verbalmente lo sucedido.

La evolución médica permitirá avanzar en la investigación

Los médicos continúan evaluando su estado neurológico.

Que pueda pronunciar palabras no necesariamente significa que esté inmediatamente en condiciones de participar de un interrogatorio formal.

Después de un traumatismo craneoencefálico severo pueden existir dificultades de memoria, orientación o reconstrucción temporal.

Por eso, los profesionales deberán determinar cuál es su grado real de recuperación cognitiva.

El Ministerio Público necesitará esa valoración antes de tomarle declaración.

La nueva versión obliga a revisar cada elemento

Si Hugo Javier confirma personalmente que fue agredido, los investigadores deberán comprobar su relato punto por punto.

Tendrán que determinar si existían guantes de boxeo dentro de la penitenciaría.

Deberán identificar al supuesto agresor o agresores.

Será necesario reconstruir dónde ocurrió el ataque y en qué horario.

También habrá que analizar cómo encaja el episodio dentro del registro de las cámaras.

La supuesta entrega de G. 35.000 abrirá además una investigación sobre una posible extorsión.

Seguridad penitenciaria nuevamente bajo cuestionamiento

Una eventual confirmación de la versión tendría consecuencias que excederían ampliamente el caso individual.

Hugo Javier se encontraba bajo custodia estatal.

La administración penitenciaria tiene responsabilidad sobre la seguridad e integridad física de las personas privadas de libertad.

Si se demostrara que fue agredido y extorsionado dentro de su celda, surgirían interrogantes sobre los controles internos, vigilancia y protección brindada a los reclusos.

También sería necesario establecer si algún funcionario tenía conocimiento previo de amenazas.

Por el momento, ninguna de estas circunstancias se encuentra demostrada.

Su condición de condenado no elimina su derecho a protección

Hugo Javier cumple una condena de 10 años de prisión relacionada con hechos ocurridos durante su administración al frente de la Gobernación de Central.

Sin embargo, su condición jurídica no elimina el derecho a recibir protección mientras se encuentra privado de libertad.

El Estado debe garantizar condiciones de seguridad y atención sanitaria a toda persona bajo custodia.

Por eso resulta indispensable esclarecer si sus lesiones fueron accidentales, consecuencia de un episodio médico o resultado de una agresión.

La declaración puede cambiar completamente el caso

Hasta ahora, el expediente se construyó principalmente sobre testimonios de terceros, imágenes, inspecciones y análisis médicos.

Hugo Javier era la única persona central del episodio que no podía contar qué recordaba.

Eso podría estar a punto de cambiar.

Si su evolución continúa y los médicos determinan que posee suficiente lucidez, el Ministerio Público podrá finalmente escucharlo.

Entonces deberá responder la pregunta más importante:

¿Qué ocurrió realmente dentro de aquella celda la noche del 6 de septiembre?

Si ratifica la versión comunicada por su familia, la investigación podría ingresar en una nueva etapa y la hipótesis de agresión adquiriría renovada fuerza.

Si su relato coincide con la versión de una caída, la línea que actualmente maneja la Fiscalía se consolidaría.

Un caso que vuelve a cambiar de rumbo

Durante más de dos semanas, médicos, fiscales, abogados y familiares intentaron reconstruir un episodio ocurrido sin testigos externos directos dentro de una celda.

La Fiscalía reunió elementos que consideran materialmente posible una caída.

La medicina forense mantuvo abiertas varias hipótesis.

Ahora la familia introduce un relato diferente y mucho más grave.

Según el abogado Guillermo Gayoso, Hugo Javier habría dicho que fue golpeado reiteradamente con guantes de boxeo y que tuvo que entregar G. 35.000 para evitar que lo mataran.

Por ahora, esa afirmación todavía debe ser comprobada.

Pero la recuperación del exgobernador puede permitir que, por primera vez desde el inicio del caso, la investigación escuche directamente la versión de quien sufrió las lesiones.

La palabra de Hugo Javier podría convertirse así en la pieza que faltaba para determinar si aquella noche hubo un accidente, una descompensación médica o una agresión dentro de la Penitenciaría Industrial La Esperanza.

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