El proceso se reabre ante un nuevo Tribunal de Sentencia, luego de que una condena dictada en 2025 contra los tres policías fuera anulada en segunda instancia. El denunciante Rodney Javier Bazán volvió a declarar y pidió “empatía” a los magistrados.
PEDRO JUAN CABALLERO.– Siete años después del procedimiento policial que dio origen a la causa, este miércoles se inició un nuevo juicio oral y público contra tres exagentes del Grupo Especial de Operaciones (GEO), acusados por la presunta colocación de un paquete de droga en el vehículo de Rodney Javier Bazán.
Los acusados son el entonces oficial Jony Ariel Giménez Amarilla y los suboficiales Alcides Villa Robles y Nelson Solís Chamorro, quienes vuelven a enfrentar el proceso luego de que una sentencia condenatoria dictada en agosto de 2025 fuera posteriormente anulada en segunda instancia.
El hecho investigado ocurrió el 6 de diciembre de 2019, en inmediaciones de la intersección de las calles Cristóbal Colón y General Bruguez, en Pedro Juan Caballero.
UN NUEVO TRIBUNAL PARA EL DEBATE
El nuevo juicio está a cargo de un Tribunal de Sentencia distinto al que había intervenido en el proceso anterior.
El colegiado está integrado por la jueza Digna Cristaldo Echeverría, como presidenta, y los magistrados Abel Molinas y Edison Escobar, como miembros.
Con la apertura del nuevo debate, las partes deberán volver a exponer sus respectivas posiciones y presentar ante el tribunal los elementos probatorios que consideren pertinentes para determinar lo ocurrido durante el procedimiento policial de 2019.
BAZÁN VOLVIÓ A DECLARAR
Rodney Javier Bazán, quien denunció el supuesto procedimiento irregular, volvió a prestar declaración ante el nuevo tribunal y ratificó su versión sobre los hechos.
Durante su intervención, manifestó además su preocupación por las circunstancias que, según afirmó, ha atravesado durante los años que lleva el proceso judicial.
“¿Por qué tienen tanto miedo de la verdad? La verdad se habla en base de pruebas, de fundamentos, de pericia, de fotos, de video”, manifestó Bazán ante medios locales.
El denunciante también afirmó que actualmente ya no reside en Pedro Juan Caballero debido al temor que, según señaló, experimenta como consecuencia del caso. Asimismo, sostuvo que habría recibido advertencias de terceras personas.
LA ACUSACIÓN FISCAL
De acuerdo con la acusación del Ministerio Público, los agentes policiales habrían interceptado a Bazán durante un procedimiento y posteriormente colocado presuntamente un paquete de droga dentro de su vehículo.
La investigación estuvo a cargo de la fiscal Katia Uemura, quien durante el proceso sostuvo que existían elementos que respaldaban la hipótesis planteada por la Fiscalía.
Entre los elementos mencionados en el juicio anterior figuraron imágenes del sistema 911 que, según la acusación, permitirían observar las condiciones en que se encontraba la carpa de la camioneta de Bazán antes de la intervención policial.
La Fiscalía deberá nuevamente sostener su acusación durante el juicio y demostrar, mediante las pruebas incorporadas al debate, la eventual responsabilidad penal de los procesados.
UNA CONDENA QUE FUE ANULADA
El 29 de agosto de 2025, un Tribunal de Sentencia integrado por Marcelina Quintana de Acosta, Mario Francisco Peralta Ovelar y Clara Gregoria Martínez Balbuena había condenado a los tres agentes por los hechos que fueron calificados jurídicamente como extorsión en grado de tentativa y persecución de inocentes.
En aquella oportunidad, Jony Ariel Giménez Amarilla fue condenado a ocho años de prisión, mientras que Alcides Villa Robles y Nelson Solís Chamorro recibieron penas de cinco años de cárcel cada uno.
Posteriormente, el Tribunal de Apelación anuló dicha sentencia, disponiendo que el caso retornara a la etapa de juicio oral, razón por la cual se conformó un nuevo Tribunal de Sentencia para analizar nuevamente las pruebas y los argumentos de las partes.
“Lamentable la actuación del Tribunal de Apelación, pero ahora se inicia un nuevo juicio”, manifestó Bazán al referirse a la situación procesal.
“QUE EL TRIBUNAL TENGA EMPATÍA CON LA VÍCTIMA”
Antes de ingresar nuevamente a una etapa decisiva del proceso, Bazán reconoció que mantiene preocupación respecto del resultado del juicio, aunque aseguró que conserva su confianza en que finalmente se hará justicia.
“Tengo fe en Dios que sí se hará la justicia”, expresó.
El denunciante también dirigió un pedido a los integrantes del nuevo Tribunal de Sentencia:
“Que el tribunal tenga empatía por la víctima. Yo soy víctima en este caso”.
UN PROCESO QUE BUSCA ESCLARECER LOS HECHOS
Con el inicio del nuevo juicio oral, el caso vuelve a una instancia decisiva. Durante las próximas audiencias deberán ser producidas las pruebas admitidas, incluyendo declaraciones testimoniales, pericias y otros elementos vinculados con el procedimiento policial ocurrido en diciembre de 2019.
También podrían ser incorporados y reproducidos materiales audiovisuales relacionados con la intervención, entre ellos registros que forman parte de la investigación.
El nuevo tribunal tendrá la responsabilidad de valorar las pruebas producidas durante el debate y determinar, conforme a la legislación vigente, si existe responsabilidad penal de los acusados.
El proceso se desarrolla bajo el principio de presunción de inocencia, por lo que corresponde al Ministerio Público demostrar la acusación durante el juicio.
Mientras tanto, Bazán insiste en que el caso debe resolverse a partir de elementos objetivos y volvió a reclamar que la verdad sea determinada mediante pruebas, pericias, registros audiovisuales y demás evidencias sometidas al análisis del tribunal.
El nuevo juicio representa así un capítulo decisivo de una causa que se inició en 2019 y que, después de una condena posteriormente anulada, vuelve a ser analizada ante un nuevo colegiado judicial.